Ryanair informó que, al cabo de su primer trimestre fiscal, su beneficio neto alcanzó los € 538 millones en el arranque del ejercicio fiscal 2027. Esto supone una caída del 34%, con relación al mismo período del ejercicio anterior (€ 820 millones). Asimismo, el volumen de viajeros transportados por Ryanair en su primer trimestre fiscal ha subido un 6%. La low cost justificó la situación debido al impacto del conflicto de Oriente Próximo en el precio del combustible. Cabe aclarar que Ryanair mantuvo una cobertura del combustible del 80%, teniendo que pagar a precio actual de mercado solo el 20% del suministro del carburante. Las cuentas del primer trimestre muestran un incremento del 1% en los ingresos, hasta los € 4.380 millones, y unos costes operativos de € 3.810 millones, un 11% más que el año pasado. Los ingresos auxiliares crecieron en línea con el tráfico, hasta € 1.470 millones. Entre las estimaciones de Ryanair figura la de 216 millones de viajeros en el ejercicio fiscal 2026-2027, con una subida del 4%. “Esperamos que la capacidad del mercado europeo de corto radio continúe limitada al menos hasta 2030, ya que los dos principales fabricantes de aeronaves siguen acumulando retrasos en las entregas, persisten las demoras en las reparaciones de motores de Pratt & Whitney, se acelera la consolidación de las aerolíneas europeas y las compañías no rentables (afectadas por el aumento del precio del combustible y la fortaleza del dólar estadounidense) afrontan un invierno complicado”, señaló el CEO del Holding Ryanair, Michael O’Leary. “El beneficio neto final del ejercicio fiscal 2027 sigue siendo muy sensible a posibles factores externos adversos, entre ellos una escalada de los conflictos en Oriente Medio y Ucrania, el precio del combustible de aviación no cubierto, perturbaciones macroeconómicas y la continuidad de las huelgas y de la mala gestión del control del tráfico aéreo europeo”, concluyó el ejecutivo.
