Un grupo de low cost en Estados Unidos solicitó al gobierno federal un paquete de asistencia por US$2.500 millones para hacer frente al fuerte incremento en los precios del combustible, impulsado por la reciente escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
La iniciativa, impulsada por la Asociación de Aerolíneas de Valor (AVA), busca la creación de un fondo de liquidez destinado a mitigar el impacto de los costos energéticos sobre las operaciones de estas compañías, que históricamente dependen de tarifas competitivas para sostener su modelo de negocio. Según la organización, la medida sería “temporal y específica” para garantizar la estabilidad del sector en un contexto de alta volatilidad.
Entre las aerolíneas involucradas se encuentran Frontier Airlines, Avelo Airlines, Allegiant Air, Spirit Airlines y Sun Country Airlines. Estas compañías han enfrentado dificultades financieras en los últimos años, situación que se ha agravado con el reciente encarecimiento del combustible, uno de los principales costos operativos de la industria aérea.
La propuesta recuerda a los programas de asistencia implementados durante la pandemia de COVID-19 bajo la Ley CARES. En ese sentido, AVA planteó que cualquier empresa que acceda al fondo podría estar obligada a ofrecer garantías al gobierno, como ocurrió en aquel momento, con el objetivo de asegurar un retorno para los contribuyentes.
El pedido de ayuda se produce en paralelo a la situación particular de Spirit Airlines, que busca obtener US$500 millones adicionales para facilitar su salida del proceso de bancarrota bajo el Capítulo 11, prevista para este verano.
