Wizz Air confirmó una importante revisión de su cartera de pedidos a Airbus, que incluye la reducción de su pedido de A321XLR y el aplazamiento de 88 entregas por tres años, como parte de un ajuste en su estrategia de crecimiento ante las prolongadas inmovilizaciones de aviones por problemas con motores.
El acuerdo, anunciado el 7 de noviembre, mantiene en 273 el total de pedidos pendientes, aunque las entregas originalmente previstas hasta el ejercicio 2030 se postergan hasta 2033. Además, la aerolínea reducirá su pedido de A321XLR de 47 a 11 unidades, de las cuales cinco ya fueron entregadas, convirtiendo las restantes 36 en A321neo.
La decisión busca acompasar la expansión de la compañía, que prevé un crecimiento anual de asientos del 10% al 12% hasta 2030, frente al 20% estimado para este año.
Según el CEO József Váradi, el ajuste responde al retiro de Wizz Air de mercados “calurosos y exigentes”, como el de Abu Dabi, y a su enfoque en rutas más rentables desde el Reino Unido, donde el modelo XLR seguirá teniendo presencia.
La medida llega en un contexto desafiante para la low-cost húngara, afectada por los problemas en los motores Pratt & Whitney PW1100G, que mantienen hasta 60 aeronaves en tierra. Wizz Air estima que todos los aviones afectados volverán a operar recién hacia fines de 2027.
Tres de los A321neo, operarán durante la temporada de verano austral para JetSmart: CC-DIY (MSN 12777), CC-DOJ (MSN 12832), y CC-DOH (MSN 12836).
