El contrato tácito con las low cost es que, como no ofrecen catering abordo o lo cobran (a veces a valores muy altos), es común que los pasajeros suban a los vuelos con su propio alimento. Una costumbre que las aerolíneas toleran. Sin embargo, esto está al borde de cambiar y no por decisión de las empresas. Y es que la Unión Europea, está imponiendo una norma que prohíbe el ingreso al bloque continental de cualquier tipo de alimento procesado. En realidad, es posible ingresar a la UE con ciertas cantidades de frutas, verduras, huevos, y miel. Pero no productos cárnicos ni lácteos. En consecuencia, Jet2, Ryanair, Easyjet y TUI han sido advertidos por las autoridades, que amenazaron con imponer multas ante incumplimientos. La norma, obviamente no alcanza a los destinos de origen, por ejemplo, ciudades del Reino Unido, ni siquiera el propio avión, pero al aterrizar y para evitar conflictos, estos productos deben ser descartados. Los expertos explican que la medida tiene raíces sanitarias, de seguridad alimenticia y protección agropecuaria, que involucran tanto la prevención de enfermedades como protección de la cadena alimenticia europea.
