United Airlines confirmó que abandonará por completo el Aeropuerto Internacional de Tulum, en México, a principios de 2027, cuando cancele sus dos últimas rutas desde Newark y Houston. La decisión responde a una demanda inferior a la prevista y se suma a los recortes de capacidad de otras aerolíneas estadounidenses en la Riviera Maya.
La salida de United Airlines marcará el final de una apuesta que, en sus comienzos, contemplaba conectar Tulum con cuatro de los principales centros de distribución de la compañía en Estados Unidos: Chicago, Los Ángeles, Newark y Houston. Sin embargo, los resultados comerciales no acompañaron las expectativas iniciales y la empresa fue reduciendo progresivamente su presencia en el destino.
El repliegue no es un caso aislado. JetBlue, que había inaugurado en 2024 vuelos diarios sin escalas entre Nueva York (JFK) y Tulum, también redujo sus frecuencias ante el debilitamiento de la demanda turística. Por su parte, American Airlines y Delta Air Lines mantienen sus operaciones, aunque la oferta total de asientos entre Estados Unidos y Tulum muestra una contracción significativa desde la apertura del aeropuerto a los vuelos internacionales, en la primavera de 2024.
Entre los factores que explican este retroceso, los analistas del sector señalan los elevados precios hoteleros de la zona y una demanda de viajes de ocio más débil de lo esperado. Esta combinación habría llevado a las aerolíneas a revisar la rentabilidad de sus operaciones y a trasladar capacidad hacia otros destinos con mayor volumen de pasajeros.
En ese escenario, el Aeropuerto Internacional de Cancún aparece como el principal beneficiario de la reorientación de la oferta. Ubicado aproximadamente a 130 kilómetros al norte de Tulum, cuenta con una red de más de 50 aerolíneas y conexiones directas con más de 100 destinos.
Su mayor conectividad, una oferta de vuelos más amplia y una infraestructura de transporte terrestre consolidada le otorgan ventajas frente a Tulum, cuyo aeropuerto todavía se encuentra desarrollando los servicios de acceso y conexión con los principales centros turísticos de la región.
La retirada de United representa así un nuevo desafío para el aeropuerto de Tulum, que había generado expectativas de convertirse en una alternativa internacional para la Riviera Maya. A menos de tres años de su apertura a los vuelos internacionales, el comportamiento de las aerolíneas estadounidenses muestra que la cercanía con un destino turístico de atractivo mundial no garantiza, por sí sola, la viabilidad comercial de nuevas rutas.
