A raíz de la prolongada guerra en Irán y el consiguiente incremento en los costos del combustible de aviación, Qatar Airways ha decidido retirar definitivamente sus últimos aviones de pasajeros Airbus A330. Esta medida busca contener el gasto en combustible en un contexto donde los precios del crudo se han duplicado desde el inicio del conflicto, acelerando la retirada global de aeronaves más antiguas que se habían mantenido operativas debido a la alta demanda posterior a la pandemia y a los retrasos en la fabricación.
Entre los puntos clave de esta decisión destacan:
- Retiro de flota y devoluciones: La aerolínea alquiló previamente cuatro A330 de Oman Air que no llegaron a entrar en servicio comercial, y ahora ha completado la jubilación de toda su flota de este modelo. Asimismo, dos A330 alquilados al arrendador Jetran y estacionados en Doha serán devueltos en octubre.
- Segundo de tripulaciones: Un grupo de poco más de una docena de pilotos capacitados en A330 ha sido cedido temporalmente a RwandAir (aerolínea con la que Qatar mantiene lazos históricos y un acuerdo de código compartido), ofreciéndoles oportunidades de vuelo mientras apoyan las operaciones de la compañía ruandesa.
- Planes de flota: Mientras la aerolínea experimenta una reducción temporal del 12% en sus vuelos y una caída del 10% en su capacidad medible en kilómetros de asientos disponibles frente al año anterior, sus planes de renovación continúan. Qatar Airways prevé la salida de 6 aeronaves y la recepción de 19 nuevos aviones entre septiembre de 2026 y finales de 2027, con un total de 410 pedidos pendientes a largo plazo con Airbus y Boeing.
