La experiencia duró apenas siete meses. American Jet confirmó que dejará de operar sus vuelos regulares hacia General Pico debido a la escasa demanda de pasajeros, poniendo fin —al menos por ahora— a una nueva etapa de conectividad aérea para el norte pampeano.
La decisión fue ratificada por el gerente comercial de la compañía, Juan Maravilla, quien explicó que la suspensión responde exclusivamente a razones de rentabilidad. “Efectivamente, se termina el período de vuelos exploratorios y se suspenden los vuelos”, señaló el directivo al confirmar el cierre de la ruta inaugurada en octubre de 2025.
Según detalló la empresa, la ocupación promedio llegó a ser de apenas dos pasajeros por vuelo, un nivel insuficiente para sostener la operación. El servicio había comenzado con cuatro frecuencias semanales, aunque con el paso de los meses la oferta se redujo progresivamente hasta quedar limitada a un único vuelo semanal, los jueves.
La despedida ya tiene cronograma definido. Las últimas operaciones entre Buenos Aires y General Pico serán los jueves 14 y 21 de mayo. El vuelo parte desde el Aeropuerto Internacional de San Fernando a las 6:00, aterriza en General Pico a las 7:25 y regresa media hora más tarde.
No obstante, American Jet evalúa alternativas para intentar sostener la conectividad en la provincia. Entre las opciones bajo análisis figura incorporar una escala en Santa Rosa con el objetivo de sumar tráfico y mejorar la viabilidad comercial de la ruta. “Vamos a estudiar la posibilidad de iniciar una operación con una escala en Santa Rosa, para evaluar si esa escala le puede dar tráfico a la ruta. Cuando tengamos los datos concretos, lo informaremos”, adelantó Maravilla.
La suspensión vuelve a dejar a General Pico sin servicios aéreos regulares y refleja las dificultades históricas para consolidar rutas comerciales en mercados regionales de baja densidad. Mientras tanto, la ciudad vuelve a depender exclusivamente del transporte terrestre para su conexión con la capital argentina.
Durante la presentación de la ruta el año pasado, desde la compañía deslizaron: “Para nosotros lo más importante es que este servicio se mantenga en el tiempo. Estamos convencidos de que la demanda va a responder, y confiamos en que pronto podremos pasar a aeronaves de mayor capacidad”.
Lamentablemente, los números dijeron lo contrario.
