Allegiant Air anunció el cierre definitivo de la adquisición de Sun Country Airlines, concretando así una de las operaciones más relevantes recientes dentro del segmento de aerolíneas de bajo costo en Estados Unidos. La transacción, anunciada originalmente en enero, fue valuada en aproximadamente US$ 1.500 millones, incluyendo deuda.
La compañía con sede en Las Vegas confirmó que la operación quedó formalmente completada tras obtener las aprobaciones regulatorias y de los accionistas correspondientes. El movimiento llega en un contexto complejo para el mercado low cost norteamericano, marcado por el reciente cese de operaciones de Spirit Airlines y el fuerte incremento en los costos operativos, especialmente del combustible.
“Hoy marca un momento decisivo en la historia de Allegiant, ya que unimos fuerzas oficialmente con Sun Country”, señaló Gregory Anderson, CEO de Allegiant, quien destacó que la nueva estructura permitirá ampliar el acceso a viajes de bajo costo y fortalecer la presencia de la compañía en mercados regionales.
La integración combina dos modelos complementarios. Además de su operación de pasajeros, Sun Country aporta una importante división de carga aérea vinculada a Amazon, así como operaciones chárter para equipos deportivos, casinos y el Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Según informó Allegiant, la red combinada alcanzará cerca de 195 aeronaves, con operaciones hacia aproximadamente 175 ciudades y más de 650 rutas, reforzando especialmente la conectividad en mercados pequeños y medianos de Estados Unidos.
Por el momento, ambas aerolíneas continuarán operando de manera independiente, por lo que los pasajeros no verán cambios inmediatos en reservas, check-in ni programas de viaje. A largo plazo, la compañía fusionada operará bajo la marca Allegiant y mantendrá su sede central en Las Vegas, mientras que Minneapolis —base principal de Sun Country— continuará siendo un centro operativo clave.
La operación refleja la creciente necesidad de escala y diversificación en el segmento low cost, particularmente en un escenario de presión sobre los costos y márgenes de rentabilidad dentro de la industria aérea estadounidense.
