La española Volotea dispuso el cobro, a pasajeros con reservas confirmadas, un cargo adicional de entre US$ 8 y US$ 11 por trayecto, vinculado al alza del precio del combustible derivada del conflicto en Medio Oriente. La medida se ampara en una cláusula del contrato de transporte denominada “Fair Price Promise”, que permite a la compañía revisar el precio del combustible 7 días antes del vuelo y ajustar la tarifa en hasta € 9 por pasajero por trayecto, en ambas direcciones: hacia arriba si los precios suben, con reembolso si bajan. Viajeros procedentes de Barcelona y Bilbao reportaron haber recibido correos electrónicos solicitando el pago adicional semanas después de haber completado sus reservas. La práctica desató un debate sobre transparencia de precios y los derechos del consumidor.
