El grupo aeronáutico kazajo firmó un pedido en firme por 25 aeronaves de la familia A320neo, el mayor encargo directo en la historia de la compañía. El anuncio se realizó en Toulouse, coincidiendo con el 20º aniversario desde que la aerolínea comenzó a operar su primer A320 en 2006. El acuerdo contempla cinco A320neo y 20 A321neo.
Según declaró Peter Foster, CEO del grupo, el pedido refleja el compromiso de la compañía con la eficiencia operativa y la excelencia en el servicio a largo plazo. El ejecutivo destacó que estos aviones han demostrado durante años un rendimiento sobresaliente dentro de la flota y subrayó especialmente las capacidades del A321LR en configuración premium, al que considera el mejor producto de fuselaje estrecho para vuelos de largo alcance, combinando autonomía con una experiencia de cabina superior. Foster añadió que la nueva flota impulsará el crecimiento sostenible y la rentabilidad en los próximos años.
Las aeronaves serán incorporadas tanto por la aerolínea principal como por su filial de bajo costo FlyArystan, en el marco de un plan integral de expansión y renovación. Actualmente el grupo opera 59 aviones de la familia A320.
Por su parte, Benoît de Saint-Exupéry, vicepresidente ejecutivo de Ventas de Aviones Comerciales de Airbus, señaló que el pedido confirma la competitividad económica y el atractivo de mercado de esta familia de aeronaves en una de las regiones de aviación de mayor crecimiento mundial. También destacó que el acuerdo refuerza una relación de décadas y respalda la visión de la compañía de conectar Kazakhstan con el resto del mundo.
La familia A320 es el avión de pasillo único más popular del planeta, con más de 19.000 pedidos acumulados. Sus versiones más recientes ofrecen al menos un 20 % de ahorro de combustible y reducción de emisiones de CO₂ frente a generaciones anteriores, además de una de las cabinas más amplias de su categoría.
Como todos los aviones de Airbus, estos modelos ya pueden operar con hasta 50 % de combustible sostenible de aviación (SAF). El fabricante europeo apunta a que todas sus aeronaves sean capaces de volar con 100 % SAF hacia 2030.
