Vencida la conciliación obligatoria, que los obligó a suspender las medidas de fuerza en enero, los dirigentes de ATEPSA vuelven a amenazar con medidas de fuerza durante febrero, aunque aún no comunicaron su calendario, ajustado a lo que marca la ley para un servicio esencial.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE), por su parte, decidió esta semana postergar las medidas de fuerza que había anunciado para el lunes 2, reprogramando la huelga general para una fecha posterior que podría ser el 9 de febrero.
Esto es consecuencia de que la normativa vigente establece la obligatoriedad de un preaviso mínimo de cinco días naturales para la implementación de medidas de fuerza. Además, en casos que involucren servicios esenciales o afecten directamente a la comunidad, el plazo puede extenderse hasta diez días.
Los representantes sindicales evalúan, en principio, concretar un cese total de actividades por 24 horas el lunes 9 de febrero.
