KLM continúa con la renovación de su flota y ha dado un paso importante: el primer Boeing 737-800 (matrícula PH-BXK) realizó su último vuelo y fue trasladado al aeropuerto de Twente para su desmantelamiento y reciclaje.
Tras desembarcar a sus últimos pasajeros en Schiphol, el PH-BXK emprendió un corto vuelo hacia Twente, donde fue entregado a AELS, empresa especializada en desmantelamiento y reciclaje de aeronaves. Los motores y la unidad auxiliar de potencia (APU) fueron retirados por KLM Engineering & Maintenance para reutilizarse en la flota de la aerolínea. Otros componentes tendrán una segunda vida a través de AELS con otras aerolíneas o serán reciclados.
La salida gradual del Boeing 737-800 forma parte de la inversión de 7.000 millones de euros de KLM en la modernización de su flota. Los 737 que aún operan en rutas europeas serán reemplazados paulatinamente por los Airbus A321neo, que generan menos ruido y emisiones de CO₂, contribuyendo a un futuro más limpio y silencioso. Se espera que en enero de 2026 el segundo 737-800 siga el mismo camino hacia Twente.
La renovación de la flota de KLM abarca todas sus operaciones: en rutas europeas, los A320neo y A321neo reemplazarán a los 737; en KLM Cityhopper, los nuevos E195-E2 sustituyen a los Embraer 190 más antiguos; y para vuelos intercontinentales, cuatro Boeing 787-10 se han incorporado recientemente, con la última entrega prevista para principios de 2026. Ese mismo año se sumará el Airbus A350-900, reemplazando a los Boeing 777 y A330 más antiguos. Las operaciones de carga también se modernizan con tres A350F encargados para sustituir a los 747 cargueros.
