Por un lado, está la asamblea en Aeroparque ratificada por APLA para el viernes 24 de octubre de 6 a 10 de la mañana – inicio del fin de semana electoral – que supone generará demoras, pero no cancelaciones, en Aerolíneas Argentinas.
Es decir, algo similar a idéntica medida implementada por el gremio de pilotos el 10 de octubre– previo al fin de semana largo – que produjo demoras en 65 vuelos de Aerolíneas, de entre 40 minutos y una hora, pero no cancelaciones.
El reclamo del gremio que encabeza Pablo Biró es por el estancamiento en las negociaciones salariales y en contra de la política aerocomercial llevada adelante por el gobierno que encabeza Javier Milei.
La otra amenaza tiene que ver con la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE-ANAC) que amenazó con un paro, supuestamente para el 22 de octubre, aunque aún no fue confirmada la fecha, que obviamente afectaría el normal funcionamiento de la actividad aérea en general.
También en este caso el reclamo es por cuestiones salariales y en contra de la política aplicada por el gobierno para el sector aéreo.
Para ambos casos las aerolíneas que operan en el país, pero en especial Aerolíneas Argentinas, recomiendan a los pasajeros consultar y estar atentos a los mensajes que envíen las compañías.
