La compañía anunció que planea iniciar sus operaciones en Colombia incorporando hidroaviones. El objetivo es unir entre sí Mompox, Isla Múcura, Guatapé y Ayapel, lugares de difícil acceso por vía terrestre o aérea. “En el mundo existen hidroaviones con capacidad entre 4 y 22 pasajeros. Los fletes de hidroaviones más grandes se pueden encontrar en las islas Maldivas y Vancouver, Canadá. Alma Air operará en Colombia con aeronaves de ocho pasajeros y dos pilotos, un tamaño ideal para adaptarse a las condiciones geográficas de regiones como Bolívar, Córdoba y Antioquia. Con este servicio ofreceremos soluciones ágiles para comunidades y viajeros que hoy deben invertir horas, e incluso días, en trayectos por carretera, mar o río”, indicó Rupert Stebbings, CEO de Alma Air.
“Esta industria demuestra que el futuro de la aviación no solo está en los grandes aeropuertos, sino también en las aguas que enlazan culturas, economías y sueños de viaje en todo el planeta. De concretarse, el regreso de los hidroaviones a Colombia no solo será un salto en conectividad, sino también una apuesta por rescatar parte del legado histórico de la aviación nacional, abriendo un nuevo horizonte para quienes desean explorar el país desde el agua y el aire”, concluyó Stebbings. Cabe recordar que, en los inicios de la aviación comercial en Colombia, allá por los años 20 del siglo XX, también operaban hidroaviones en el país. Hoy el modelo elegido por Alma Air es el Cessna Grand Caravan, equipado con flotadores y una capacidad para 8 pasajeros. Por otra parte, el proyecto está vinculado con Irelandia Aviation, el fondo de inversión de la Familia Ryan, responsables de Ryanair, pero también de la experiencia de Viva Air en Colombia, de la estadounidense Allegiant Air, la mexicana Viva Aerobus, y la singapurense Tiger Airways.
