Ryanair decidió mantener su ambicioso pedido de 300 aeronaves Boeing 737 Max 10, pese a los reiterados retrasos en la certificación del modelo. La decisión representa un respaldo clave al fabricante, que atraviesa un complejo proceso de recuperación tras años de crisis en producción y entregas.
Michael O’Leary, CEO de Ryanair, confirmó que la compañía irlandesa operará este nuevo modelo a partir de 2027, sumándolo a su flota actual de Boeing 737-800 y 737 Max 8-200. El Max 10 permitirá a Ryanair transportar hasta 220 pasajeros por vuelo, mejorando eficiencia y reduciendo costos por asiento.
La aerolínea había advertido que podría cambiar su pedido hacia más unidades del Max 8, ya certificado y en operación, debido a la incertidumbre que rodea al Max 10. Sin embargo, Boeing logró asegurar a Ryanair que cumplirá con los plazos acordados. Stephanie Pope, presidenta de Boeing Commercial Airplanes, se comprometió formalmente a garantizar las entregas.
Aunque el Max 10 aún no ha sido certificado por las autoridades estadounidenses, Boeing afirma que los obstáculos técnicos ya están identificados y que su resolución avanza de forma sostenida. Ryanair incluso espera recibir algunos aviones más de los inicialmente previstos, debido a una mejora en el ritmo de producción.
La inversión de Ryanair incluye 500 millones de dólares en nuevos motores para su futura flota Max, reafirmando su confianza en el fabricante estadounidense. Esta decisión representa un espaldarazo clave en un momento crítico para Boeing.
