¿QUÉ CRITERIO UTILIZÓ AEROLÍNEAS ARGENTINAS PARA FIJAR LAS TARIFAS DE CABOTAJE DURANTE EL HOT SALE?

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El viernes de la semana pasada, Aerolíneas Argentinas presentó sus tarifas promocionales con la intención de hacer “caja”, según reconocieron ante la prensa, después de cuatro meses de sequía por la cuarentena, aprovechando los tres días de ofertas que propone el Hot Sale. Pero cuando uno cruza en un gráfico las distancias desde Buenos Aires a todos los destinos con las tarifas propuestas, surgen varias sorpresas. Juan, por ejemplo, compró entre el 27 y el 29 de julio un pasaje para visitar a sus padres en Bahía Blanca, que están a 574 kilómetros de Buenos Aires, cuando se reestablezcan los vuelos, y pagó $ 5.607 (en 12 cuotas de $ 467).  Su amigo Pedro, decidió lo mismo, salvo que su familia vive en la lejana Rio Gallegos, es decir a 2.083 kilómetros de Aeroparque (3,6 veces más lejos que Bahía Blanca), pero tuvo más suerte: solo pagó $ 5.198 (o 12 cuotas de $ 433), es decir casi un 8% menos que su amigo pese a tener que volar 1.509 kilómetro más.

Si se toma la medida que utiliza la industria para saber cuál es la salud de una aerolínea, el enigmático yield (indica el rendimiento de la tarifa por pasajero-kilómetro, o sea cuanto es el ingreso de la aerolínea por cada kilómetro que recorre un pasajero en una ruta) resulta que quien fue a Rio Gallego pagó 0,0174 centavos de dólar por kilómetro y quien fue a Bahía Blanca U$S 0,0679.

Otra comparación llamativa es que viajar a Mar del Plata cuesta por Aerolíneas lo mismo que a Ushuaia ($ 4.447 y $ 4.676, respectivamente) aunque el avión, en este caso, deba volar 6,2 veces más (382 kilómetros vs. 2.375 kilómetros). Si comparamos los yields, en el primer caso llega a U$S 0,0810 y en el segundo a U$S 0,0137. También llama la atención que volar a Rio Grande cueste casi el doble que a Ushuaia ($ 8.344 vs. $ 4.676), estando en la misma provincia y a pocos kilómetros una de la otra, o que, dentro de la misma Mendoza, volar a San Rafael (912 kms.) cueste $ 7.085 y a la capital de la provincia (979 kms.) $ 3.303, más del doble. Como también menos de la mitad que volar a sus vecinas San Juan (1006 kms.), La Rioja (986 kms,) y Catamarca (978 kms.), lo que justifica el reclamo histórico de los gobernadores de estas provincias y sus gobernados. Así, se podría seguir haciendo comparaciones, algunas llamativas y otras directamente absurdas.

¿Cuál fue el criterio?

Como se ve en estos ejemplos y en los cuadros que acompañan esta nota, las tarifas no están relacionadas con la distancia. Es decir, que a más kilómetros más pesos. Es cierto que los costos de un despegue tienen mayor impacto en distancias cortas y luego se van diluyendo a medida que el recorrido se extiende. Pero tampoco es éste el caso. Volar a Córdoba, que está a 648 kilómetros de Buenos Aires, cuesta $ 2.674 mientras que a Santa Rosa (580 kms.) $ 4.126 y a Bahía Blanca (574 kms.) $5.607. Lo mismo ocurre cuando se compara Mendoza y Neuquén con Catamarca, Santiago del Estero, Formosa o San Rafael que, con distancias parecidas, se aplican tarifas entre un 48% y un 113% más caras.

¿Si no es por distancia, cuál fue entonces el criterio que se utilizó para fijar las tarifas para el Hot Sale?

Se podría suponer que lo que se buscó en este esquema – que no difiere tanto de los habituales cuadros tarifarios- fue favorecer los destinos turísticos, pero la teoría se derrumba cuando se analizan los valores a plazas como Mar del Plata (U$S 0,0810), San Rafael (0,0540), o Chapelco (U$S 0,0460), todos con un yield comparativamente muy alto.

Muchas más coincidencias, en cambio, surgen cuando se analizan los destinos donde Aerolíneas y Austral aún tienen competencia. Es así que Córdoba (U$S 0,0287), Corrientes y Resistencia (U$S 0,0310), Trelew (U$S 0,0223), Mendoza (U$S 0,0234), Tucumán (U$S 0,0231), Iguazú (U$S 0,0264), Neuquén (U$S 0,0226), Salta (U$S 0,0271) Jujuy (U$S 0,0232) y Bariloche (U$S 0,0234) ofrecen las tarifas más bajas por kilómetro recorrido. A la inversa, que a Santa Fe (0,0963), Mar del Plata (0,0810), Bahía Blanca (0,0679), San Luis (0,0563), San Rafael (0,0540), Santa Rosa (0,0495), Formosa (0,0939), La Rioja (0,0423) y Catamarca (0,0426) donde solo hay una opción para volar. Algo habitual en la política comercial de la aerolínea estatal que ahora, después de la salida de Latam y la guerra contra las low cost, avanza peligrosamente hacia un oligopolio con la consecuencia que esto acarrea al pasajero. Recurrir a tarifas más bajas que los costos de explotación allí donde hay competencia supone apelar al mismo recurso, el dumping, con que directivos y gremialistas suelen imputar a las low cost. Con un agravante: que en el primer caso el dumping, si lo hubiera, se hace con la plata de los argentinos – no hay que olvidar que en los últimos 12 años, desde que volvió al Estado, el Grupo recibió U$S 6.456.601.545 – y no con la de los accionistas de una empresa privada.

Un dato llamativo, que no tiene demasiada justificación a simple vista, son las tarifas que Aerolíneas propuso durante el Hot Sale para Río Gallegos y El Calafate, dos de los yields más bajos en la propuesta: U$S 0.0174 para la primera y U$S 0.0156 para la segunda (Su lugar en el mundo). No coinciden, en cuanto a que uno es un destino turístico y el otro no. En lo que sí coinciden es en que las dos están en la misma provincia: Santa Cruz. (Las interpretaciones, a partir de este momento, corren por cuenta exclusivamente de los lectores).

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