FLYBONDI SE MANTIENE EN ZONA DE TURBULENCIA Y GENERA PREOCUPACIÓN

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Seis semanas atrás, Aviación News se preguntaba si el fracaso de una low cost podría significar el fracaso del modelo en Argentina. Modelo, resistido localmente por algunos sectores, pero que ha demostrado ser exitoso en otras partes del mundo. La pregunta ahora es si los problemas de una compañía pueden terminar también haciendo fracasar la tan mentada “revolución de los aviones”. La preocupación, aunque no lo reconozcan, está, y los reclamos comienzan a acumularse en el escritorio de Julián Cook, CEO de Flybondi, “la primer low cost argentina”, y en el del ministro Guillermo Dietrich ya que parte de los problemas de la compañía derivan de no disponer ésta de un aeropuerto, cuya puesta en servicio asumió el Gobierno, en condiciones de operar con normalidad. Este lunes un problema técnico suspendió un vuelo que debía partir de Córdoba a Buenos Aires. Los pasajeros, bastante enojados, debieron ser trasladados a un hotel. La semana pasada, dado que la justicia todavía no levantó el límite de tres vuelos por día desde El Palomar, la empresa debió cancelar varios vuelos y las programaciones completas a Corrientes y Jujuy. En total 72 vuelos cancelados lo que lleva a 156 desde que empezó a operar el 26 de enero de este año. A los que ya tenían sus pasajes se los invitó a reclamar la devolución del importe del ticket o postergar el viaje hasta después del 28 de marzo. Para ese día solo hay programada una nueva audiencia pública para escuchar los reclamo de los vecinos y conocer los resultados de un nuevo estudio de impacto ambiental. ¿Y entonces qué? En el gobierno confían en que para entonces El Palomar estará operando con normalidad, o dentro de la normalidad que su limitada infraestructura le permite. De lo contrario las alternativas son Aeroparque y/o Ezeiza, con las consecuencias para la aerolínea de tener una operación itinerante. Esta semana Cook, que siempre trató de mostrarse optimista y contemplativo, se defendió de las quejas argumentando que “no nos dejan usar plenamente el aeropuerto que habíamos elegido”. Para insistir en que comercialmente la operación es exitosa ya que lograron una ocupación del 70% (67% exactamente según las estadísticas de EANA). Aun aceptando que se trata prácticamente del primer mes de operaciones, el número no parece ser muy satisfactorio teniendo en cuenta las tarifas con que operan. El punto de equilibro para ser rentable es muy alto. En Flybondi esperan que con la incorporación de nuevos aviones el mes que viene y la normalización de El Palomar el rumbo se acomode. Por ahora, solo les queda incorporar por estos días a una nueva responsable de prensa (la que tenían hace un tiempo se fue a Norwegian) para tratar de enderezar también la imagen. ¿Será suficiente?