En una presentación ante la Bolsa de Valores de Estados Unidos (SEC) del 15 de octubre pasado, Boeing anunció que había cerrado un acuerdo de crédito de US$ 10 mil millones con cuatro bancos. El acuerdo de crédito obligará a Boeing a pagar el 0,5% del monto principal de cada anticipo realizado en virtud del acuerdo, y la compañía también pagará una tarifa de duración de entre el 0,5% y el 1% del monto total de los anticipos y compromisos pendientes en virtud del contrato. “El Acuerdo de Crédito contiene términos y condiciones habituales, incluidos convenios que restringen la capacidad de Boeing de permitir una deuda consolidada […] superior al 60% del capital total de Boeing […] o incurrir en gravámenes superiores a 250 millones de dólares o fusionarse o consolidarse con otra entidad a menos que Boeing sea la entidad sobreviviente”, dice el comunicado. Actualmente, Boeing está en proceso de adquirir Spirit AeroSystems. La transacción, que se anunció el 1 de julio, debería cerrarse a mediados de 2025. Sin embargo, Boeing, como entidad superviviente de ese acuerdo, no violará el acuerdo de crédito. El fabricante de aviones pagó 4.700 millones de dólares por la adquisición en una transacción íntegramente en acciones, y la entidad superviviente absorbió la deuda de Spirit AeroSystems, lo que elevó el coste total de la transacción a 8.300 millones de dólares. “Boeing informó de US$ 10.500 millones en efectivo e inversiones al final del tercer trimestre, lo que indica que su uso de efectivo durante el período fue de unos US$ 2.100 millones, algo menos de lo que esperábamos. Calculamos que la huelga le cuesta a la empresa más de 1.000 millones de dólares al mes”, señalaron diversos analistas.
