Iberia refuerza su apuesta por Latinoamérica con un importante incremento de capacidad para la temporada de verano europea, consolidando a la región como uno de los pilares de su estrategia de crecimiento internacional.
El Grupo Iberia —integrado por Iberia, Iberia Express y Air Nostrum— operará 16.945 vuelos durante julio, el primer mes fuerte de la temporada estival, y pondrá a la venta 3.021.958 asientos en sus rutas nacionales, europeas y transoceánicas.
La cifra representa un incremento del 5% en capacidad y un aumento del 6,8% en la oferta de vuelos respecto de julio de 2025.
La compañía destacó que Latinoamérica será el principal foco de expansión este verano, con una oferta de 3.354.159 asientos entre Europa y la región, lo que supone un crecimiento del 7,6% frente al año pasado.
Con este incremento, Iberia refuerza su posición como una de las aerolíneas líderes en la conectividad entre Europa y América Latina, en un mercado que continúa mostrando una fuerte recuperación de la demanda.
Los destinos latinoamericanos con mayor demanda para esta temporada son Bogotá, Buenos Aires y Ciudad de México, rutas históricamente estratégicas para la aerolínea española.
La programación de julio incluye:
- 490 vuelos de largo radio
- 939 vuelos de medio radio
- 512 vuelos de corto radio
- 50 vuelos chárter vinculados principalmente a operaciones logísticas para compañías de cruceros.
Estos vuelos especiales conectarán distintos puertos europeos como Bari, Atenas, Hamburgo y Trieste.
Entre finales de marzo y finales de octubre, Iberia ofrecerá 21.420.165 plazas, con crecimientos especialmente relevantes en Estados Unidos, Canadá y América Latina.
En Norteamérica, la oferta alcanzará 1.280.254 asientos, un 19,02% más que en la temporada anterior. Además, la red global de la compañía incorporará cerca de 800.000 plazas adicionales en mercados de África y Asia.
En el mercado europeo y doméstico, Iberia mantendrá una fuerte presencia con 15.998.692 asientos, incluyendo nuevas rutas hacia Bucarest y Tivat.
La expansión forma parte del Plan de Vuelo 2030 de la aerolínea, que busca fortalecer su red internacional pese a un contexto marcado por la volatilidad de los costos operativos y el encarecimiento del combustible.
