La Asociación Internacional de Transporte Aéreo advirtió sobre posibles riesgos para el suministro global de combustible de aviación a raíz de las tensiones en Medio Oriente y las interrupciones registradas en el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio energético mundial.
Según el organismo, por esta vía se transporta cerca del 20% del petróleo del planeta, por lo que cualquier restricción al tráfico marítimo tiene un impacto directo en la disponibilidad de combustibles refinados. En ese contexto, el reciente conflicto en la región evidenció vulnerabilidades en la cadena de suministro del jet fuel, especialmente para Europa.
IATA señaló que entre el 25% y el 30% de la demanda europea de combustible de aviación proviene del Golfo Pérsico, lo que deja a la región particularmente expuesta a eventuales interrupciones. La reducción de la capacidad de transporte marítimo y el aumento de las primas de seguro para los buques cisterna también han presionado los márgenes del jet fuel y elevado las primas de los productos refinados.
La organización recordó además que la seguridad del suministro en Europa depende en gran medida de inventarios comerciales relativamente limitados, que suelen equivaler a poco más de un mes de consumo.
El impacto potencial no se limita a Europa. En Asia, mercados como India y China también enfrentan riesgos, ya que cerca del 84% del crudo que atraviesa el Estrecho de Ormuz tiene como destino países asiáticos.
Frente a este escenario, IATA subrayó la necesidad de fortalecer la resiliencia del abastecimiento de combustible de aviación mediante reservas estratégicas específicas, diversificación de fuentes y una mayor coordinación entre gobiernos, aerolíneas y refinerías.
Asimismo, destacó que la aviación depende casi exclusivamente del jet fuel para sus operaciones, lo que la coloca en la primera línea de impacto ante interrupciones del suministro. En el largo plazo, el organismo considera clave acelerar el desarrollo del combustible sostenible de aviación (SAF) y reforzar la redundancia en las cadenas logísticas para reducir la exposición a crisis de esta magnitud.
