La conectividad aérea entre Londres y los Emiratos Árabes Unidos continúa en fuerte expansión y se encamina a superar la barrera de los 20 vuelos diarios por sentido. El crecimiento estará impulsado principalmente por Emirates, que reforzará su operación durante el invierno de 2026, y por la entrada de nuevas frecuencias de aerolíneas competidoras en el corredor Londres–Golfo.
Actualmente, Emirates ofrece 13 vuelos diarios entre Londres y Dubái, distribuidos entre los aeropuertos de Heathrow, Gatwick y Stansted. En este último, la aerolínea opera con Boeing 777, mientras que en Heathrow y Gatwick concentra gran parte de su capacidad con el Airbus A380. Sin embargo, el mayor salto llegará el próximo año, cuando Gatwick pasará a contar con tres vuelos diarios, todos operados con el A380, con capacidad para 516 pasajeros cada uno.
Con este refuerzo, Emirates alcanzará 14 frecuencias diarias entre Londres y los Emiratos Árabes Unidos, consolidando su liderazgo en uno de los mercados internacionales más importantes del mundo. La decisión de apostar por el avión de mayor capacidad de su flota responde, en parte, al incremento de la competencia en Gatwick.
Desde abril de 2026, Air Arabia comenzará a operar dos vuelos diarios entre Sharjah y Gatwick, entrando directamente en la misma ruta que Emirates. A esta oferta se suman los servicios de Etihad Airways desde Abu Dabi, lo que elevará a 17 los vuelos diarios con origen en el Golfo Pérsico.
Si se agregan las operaciones de British Airways y Virgin Atlantic, el total de vuelos diarios entre Londres y los Emiratos superará los 20 en cada sentido, una cifra que refleja la fuerte demanda tanto turística como de negocios entre ambas regiones.
Pese a este crecimiento, la ruta aún no alcanza el volumen del Atlántico Norte. El enlace Londres–Nueva York mantiene el liderazgo mundial, con alrededor de 30 vuelos diarios, principalmente desde Heathrow, aunque con aeronaves de menor tamaño en promedio.
