Ryanair fue sancionada con una multa de € 255 millones por parte de la autoridad de competencia de Italia, que acusó a la aerolínea de aplicar una estrategia abusiva contra agencias de viajes, tanto físicas y como online. De acuerdo con la estatal Autorità Garante della Concorrenza e del Mercato (AGCM), tras una investigación de más de un año, Ryanair limitó el acceso de las agencias a sus tarifas, afectando la competencia y reduciendo la variedad de servicios turísticos disponibles para los consumidores. La autoridad afirmó que la conducta de la aerolínea impidió a las agencias combinar vuelos de Ryanair con los de otras aerolíneas y servicios turísticos adicionales, “lo que debilitó su capacidad para atraer tráfico en línea y ofrecer más opciones al público”. A modo de defensa, Ryanair sostiene que su política protegía a los consumidores de cobros excesivos. Y contragolpeó denunciando que varias agencias, como eDreams, inflaban tarifas por servicios como asientos reservados o equipaje. En respuesta, la aerolínea bloqueó el acceso a sus sistemas de reserva a agencias que no firmaron acuerdos directos, y lanzó campañas contra lo que llamó agencias “piratas”. En 2024, un Tribunal de Apelaciones de Milán dio la razón a Ryanair, validando su política de ventas directas y considerando que benefició a los consumidores italianos. Sin embargo, tras una apelación, los demandantes obtuvieron una nueva resolución. La low cost confirmó que apelará la multa, asegurando que contradice el fallo anterior y que está basada en un análisis erróneo.
