Después de declararse en quiebra por segunda vez este año, Spirit Airlines continúa reduciendo costos. El director ejecutivo de la aerolínea, Dave Davis, dijo al personal en un memorando distribuido el miércoles que la aerolínea reducirá su capacidad en un 25% para el calendario de noviembre. La reducción del cronograma tiene como objetivo optimizar la red de la aerolínea para poder centrarse en sus mercados más fuertes. Los recortes de capacidad reflejan los que llevó a cabo la aerolínea entre marzo y finales de junio, cuando salió de su primera declaración de quiebra. “Estas evaluaciones afectarán inevitablemente el tamaño de nuestros equipos a medida que nos convertimos en una aerolínea más eficiente”, dijo Davis a los empleados de Spirit. “Desafortunadamente, estas son las decisiones difíciles que debemos tomar para salir fortalecidos. Sabemos que esto genera incertidumbre, y nos comprometemos a contar con su apoyo mientras se toman estas decisiones”, añadió el ejecutivo.
Sindicatos advierten sobre nuevos problemas
Los sindicatos que agrupan a pilotos y tripulantes de Spirit Airlines alertaron a sus afiliados sobre posibles impactos adicionales tras la nueva solicitud de bancarrota de la aerolínea bajo el Capítulo 11 de la ley estadounidense, la segunda en lo que va de 2025. A través de diversos comunicados, se anticiparon recortes de capacidad a partir de noviembre, lo que podría traducirse en ajustes operativos y una eventual reducción de personal. También mencionan medidas de ahorro como exigencias de menores costos laborales a los pilotos y posibles despidos en otras áreas. Pese a esta denuncia interna, “Spirit aseguró que sus vuelos continúan operando con normalidad y que se mantienen activos los programas de lealtad y beneficios a empleados. Sin embargo, el proceso de reestructuración financiera genera incertidumbre entre trabajadores y pasajeros, ya que incluye cambios en la flota y un enfoque hacia mercados considerados estratégicos”.
