Quizás como cada vez que se cruza con periodistas argentinos, Roberto Alvo, CEO de LATAM Airlines, volvió a dejar definiciones sobre la posible vuelta de LATAM con operaciones de cabotaje en la Argentina. En el marco de la conferencia de prensa de apertura del ALTA AGM & Airline Leaders Forum en Ciudad de México, el máximo ejecutivo del grupo aéreo abordó la desregulación aerocomercial y aclaró la postura estratégica de la compañía frente a la apertura del mercado doméstico en el país.
Alvo fue enfático al señalar que Argentina representa un mercado extremadamente importante y estratégico para la red del grupo en Sudamérica, siendo la plaza más relevante al sur de sus centros de conexión regionales. Actualmente, LATAM opera más de 30 vuelos internacionales diarios desde y hacia el país a través de sus filiales en Chile, Brasil y Perú, incluyendo rutas directas emblemáticas como Buenos Aires-Miami y la conexión operada bajo quinta libertad Santiago-Buenos Aires-Miami desde diciembre de 2025. Esta sólida presencia internacional le permitió a la compañía liderar el segmento de transporte internacional de pasajeros en Argentina durante el primer trimestre de 2026, concentrando aproximadamente el 17% del volumen total del mercado de acuerdo con datos oficializados por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
El interés por la posición del grupo cobró renovada vigencia tras las recientes resoluciones gubernamentales que profundizan la política de cielos abiertos. Pocos días atrás, la Disposición 27/2026 autorizó a JetSMART Airlines S.p.A. a operar con derechos de tercera a novena libertad. No obstante, LATAM cuenta con una habilitación equivalente desde diciembre del año pasado cuando, mediante la Disposición 46/2025 y al amparo del memorando de entendimiento bilateral firmado entre Argentina y Chile en abril de 2024, obtuvo la venia legal para realizar vuelos de cabotaje bajo derechos de octava y novena libertad sin límites de rutas o frecuencias.
A pesar de disponer del marco regulatorio idóneo para ingresar a la operatoria doméstica sin necesidad de reconstituir una filial local —tras el cierre de LATAM Argentina en junio de 2020 en plena pandemia, cuando cubría 12 destinos internos—, Roberto Alvo confirmó que no existe un plan ni una decisión concreta para concretar dicho retorno en el corto plazo. El ejecutivo explicó que el grupo evalúa de manera constante múltiples oportunidades y que la caída de las barreras regulatorias permite considerar alternativas que antes eran inviables; sin embargo, remarcó que cualquier paso en esa dirección será comunicado en su debido momento y que la prioridad estratégica de la empresa continuará enfocada en fortalecer el negocio internacional.

En una perspectiva más amplia sobre la aviación en la región, Alvo celebró el proceso de apertura y desregulación aerocomercial experimentado en América Latina a lo largo de las últimas dos décadas. En sus palabras, el continente pasó de ser un espacio altamente restrictivo a una región donde prácticamente han caído todas las barreras referidas a las distintas libertades del aire, un fenómeno que consideró motivo de entusiasmo para la industria por su impacto positivo en la competencia, la conectividad regional y las opciones para los pasajeros. De este modo, aunque Argentina se afianza como un pilar fundamental en la red internacional de LATAM, la reaparición de la marca en los vuelos de cabotaje locales permanece, por ahora, únicamente en el terreno de las posibilidades teóricas.
