La FAA autorizó certificar hasta 35 cargueros adicionales entre 2028 y 2031. Cirium estima que podrían concretarse entre 15 y 16 nuevos pedidos, mientras el 777-8F posterga su entrada en servicio hasta 2029.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) autorizó a Boeing a extender la producción del 777F, con la posibilidad de certificar hasta 35 unidades adicionales entre enero de 2028 y enero de 2031. La medida busca facilitar la transición hacia el nuevo 777-8F, cuya entrada en servicio está prevista para 2029.
Según datos de Cirium Fleets Analyzer, el 777F tiene actualmente 37 pedidos en firme pendientes de entrega, incluidos siete de FedEx, cuatro de Saudia y tres de Emirates. Sin contar seis unidades vinculadas a AirBridgeCargo, cuyas entregas son inciertas, se estima que los 31 aviones restantes se entregarán antes de diciembre de 2027.
Sin embargo, Cirium considera que Boeing probablemente no utilizará la totalidad de las certificaciones adicionales y estima que podrían sumarse entre 15 y 16 pedidos. La disponibilidad de motores GE90, los precios y los plazos de entrega figuran entre los factores que podrían limitar la producción.
En paralelo, el programa 777-8F acumula 84 pedidos en firme de nueve clientes, pero su entrada en servicio se ha postergado sucesivamente y ahora está prevista para 2029. Qatar Airways lidera la cartera con 34 unidades, seguida por Cargolux, con 10.
La continuidad del 777F también podría afectar a los programas de conversión de aviones de pasajeros en cargueros. Aunque una mayor oferta de aeronaves nuevas podría desviar parte de la demanda, Cirium considera que las conversiones seguirán teniendo un papel relevante, ante las necesidades de renovación y crecimiento de las flotas de carga.
