En el marco de la Asamblea General de ALTA y el Airline Leaders Forum, en Ciudad de México, la compañía tecnológica planteó que el desafío de la aviación latinoamericana no es solamente incorporar tecnología, sino conectar datos y decisiones para mejorar las operaciones y la experiencia de los pasajeros.
El crecimiento del tráfico aéreo en América Latina trae consigo un desafío cada vez mayor para las aerolíneas y los aeropuertos: absorber más pasajeros y vuelos sin incrementar las demoras, las complicaciones operativas y la insatisfacción de los usuarios.
Ese fue uno de los ejes de la presentación de SITA durante la Asamblea General de ALTA y el Airline Leaders Forum 2026, en Ciudad de México. George Miley, vicepresidente de SITA para América Latina y el Caribe, analizó cómo la inteligencia artificial (IA), el análisis predictivo y la identidad digital pueden contribuir a reducir las fricciones a lo largo del viaje aéreo.
La compañía puso el foco en un problema que atraviesa toda la experiencia del pasajero: desde la incertidumbre antes de viajar hasta las demoras, las conexiones y la espera del equipaje. Según datos de estudios de SITA citados durante la presentación, el 53% de los pasajeros en México afirma sentirse ansioso o enojado al retirar su equipaje, el porcentaje más alto entre los mercados analizados.
En Brasil, en cambio, el 63% de los pasajeros se siente muy cómodo llevando su pasaporte en el teléfono móvil, también el registro más elevado entre los países relevados. Para SITA, estos resultados muestran tanto los puntos críticos de la experiencia actual como la disposición de los viajeros a adoptar soluciones digitales.
De la automatización a la anticipación
En el plano operativo, el planteo de SITA apunta a utilizar la información disponible para identificar riesgos antes de que se conviertan en demoras generalizadas. La llegada de una aeronave pone en marcha una secuencia de tareas que incluye el desembarque, la limpieza, el catering, la carga de combustible, el equipaje, la disponibilidad de la tripulación y el embarque del siguiente vuelo.

Una demora en cualquiera de esas etapas puede afectar la salida y propagarse a otros servicios de la misma aeronave o de la red. La integración de datos en tiempo real, la IA y los modelos predictivos permitiría anticipar posibles inconvenientes y coordinar respuestas antes de que el impacto sea mayor.
La propuesta va más allá de automatizar tareas aisladas. El objetivo es mejorar la capacidad de decisión de las aerolíneas ante situaciones imprevistas, con mayor visibilidad sobre aeronaves, tripulaciones, equipajes, puertas de embarque y operaciones aeroportuarias.
Esto también puede traducirse en una utilización más eficiente de los activos, tiempos de escala más previsibles, mejor aprovechamiento de la capacidad aeroportuaria y una mayor capacidad para gestionar interrupciones.
La integración como ventaja competitiva
Otro de los aspectos abordados fue la necesidad de coordinar a los distintos actores del ecosistema aeronáutico. Aerolíneas, aeropuertos, gobiernos y autoridades fronterizas necesitan compartir información y evitar que los pasajeros deban repetir procedimientos durante el viaje.

La identidad digital aparece como una de las herramientas para agilizar los controles fronterizos y simplificar el tránsito de los viajeros. Sin embargo, su potencial depende de la integración entre los sistemas y de la colaboración de los organismos involucrados.
La conclusión de SITA es que la próxima ventaja competitiva de la industria no estará determinada únicamente por la cantidad de tecnología incorporada, sino por la capacidad de conectar soluciones, datos y decisiones a lo largo de todo el viaje.
En una región con potencial para seguir expandiendo su conectividad aérea, el desafío será crecer sin trasladar esa complejidad a las operaciones ni a los pasajeros.
