United Airlines alcanzó un acuerdo tentativo con más de 30 mil tripulantes de cabina que incluye una disposición clave: la aerolínea podrá “crear o adquirir una participación de control” en una aerolínea regional que opere bajo la marca United Express. Los tripulantes de cabina de esta subsidiaria podrían ganar casi un 50% menos que sus pares de la operación principal. La presidenta de la Association of Flight Attendants (AFA), Sara Nelson, ha caracterizado previamente los modelos de pago a dos niveles como problemáticos. A diferencia de American Airlines, que opera a través de Envoy Air, Piedmont y PSA Airlines, y de Delta, que cuenta con Endeavor Air, United había dependido exclusivamente de operadores externos como Republic Airways y Mesa Air para su servicio regional. Las subsidiarias propias ofrecen a las aerolíneas control directo sobre costos laborales, decisiones operativas y permiten sortear restricciones contractuales de los pilotos sobre jets regionales de mayor tamaño.
