El Aeropuerto Internacional de Dubái (DXB) inició este lunes una reapertura progresiva de sus servicios tras la suspensión temporal de vuelos causada por el incendio de un tanque de combustible, producto de un ataque con drones. Este incidente, enmarcado en la escalada de tensiones en Medio Oriente, obligó a la Autoridad de Aviación Civil de Dubái (DCAA) a cerrar preventivamente el espacio aéreo, generando disrupciones críticas en la programación de aerolíneas globales y regionales. Emirates reportó cancelaciones masivas y un reinicio parcial de itinerarios, mientras que operadoras como flydubai, Air India y Air India Express suspendieron la totalidad de sus servicios durante la jornada por razones de seguridad.
La emergencia forzó desvíos logísticos hacia el Aeropuerto Al Maktoum (DWC) e incluso aterrizajes en Al Ain, donde la aerolínea bandera evaluó el traslado de pasajeros por tierra ante la incertidumbre del bloqueo aéreo. El impacto económico es profundo: el tráfico en la región opera actualmente a solo el 50% de su capacidad habitual, con tarifas de carga aérea que se han disparado hasta un 70% y un incremento generalizado en los cargos por combustible y precios de boletos. Esta volatilidad pone bajo presión un sector turístico regional valorado en 367.000 millones de dólares, mientras las compañías aéreas refuerzan sus protocolos de seguridad en el Golfo, punto neurálgico para la conectividad internacional.
