Turkish Airlines anunció que presentará en unos días una oferta vinculante para adquirir una participación en la aerolínea española Air Europa, con el objetivo de reforzar su presencia en América Latina, ampliar su red global y generar sinergias en áreas clave como mantenimiento (MRO) y programas de fidelización.
Un alto directivo de la compañía confirmó este miércoles, durante una transmisión web, que la propuesta se encuentra en la etapa final de preparación. “Hace aproximadamente un mes y medio hicimos pública nuestra intención. Luego presentamos una oferta no vinculante. Desde entonces, las conversaciones han continuado y seguimos muy interesados”, declaró. La decisión será anunciada oficialmente una vez cuente con la aprobación del consejo.
Air Europa ha sido objeto de interés en los procesos de consolidación aérea europea tras la retirada de IAG, que posee el 20% de la compañía, debido a trabas regulatorias. Air France-KLM y Lufthansa también abandonaron sus intenciones de compra, dejando a la aerolínea española como un activo atractivo para nuevos inversores.
El anuncio coincidió con la presentación de resultados del segundo trimestre de Turkish Airlines, que registró un alza del 7,4% en ingresos por pasajeros gracias a la fuerte estacionalidad, pese a las interrupciones provocadas por el conflicto en Medio Oriente. La aerolínea estima que la capacidad de pasajeros crecerá entre un 7% y un 8% en 2025, un punto porcentual más que su previsión anterior.
Durante la crisis de dos semanas entre Irán e Israel en junio, la compañía suspendió temporalmente operaciones en Irak, Jordania, Líbano y Siria, redirigiendo capacidad a rutas domésticas y mercados más seguros como Arabia Saudita. El impacto financiero se calculó en unos USD 60 millones, aunque las reservas en la región ya superan los niveles previos al conflicto.
Pese al dinamismo en pasajeros, los ingresos por carga cayeron un 9,4% interanual debido a tensiones comerciales y anuncios arancelarios de Estados Unidos. El mercado doméstico, así como las rutas hacia África y Asia, se mantienen como motores clave para los próximos trimestres.
En el trimestre, Turkish Airlines reportó una caída del 26,7% en su beneficio neto, hasta USD 690 millones, afectado por el debilitamiento del dólar y factores fiscales. La compañía mantiene su plan de expansión de flota, que prevé alcanzar 525 aviones a fin de año, 583 en 2026 y sumar otros 40 en 2027.
La aerolínea también enfrenta desafíos técnicos: de sus 90 aviones A320 y A321 con motores GTF de Pratt & Whitney, unos 35 están en tierra, cifra que podría aumentar a 40-45 en 2026. Además, dos cargueros permanecen fuera de servicio por mantenimiento.
Si la operación con Air Europa se concreta, Turkish Airlines no solo reforzará su posición en la Península Ibérica, sino que abrirá una puerta estratégica hacia los mercados latinoamericanos, en un movimiento que podría reconfigurar el mapa aéreo transatlántico.
