Boeing sufrió el lunes 4 de agosto su segunda huelga en menos de un año. En concreto, 3.200 maquinistas contratados por hora abandonaron sus trabajos aeroespaciales en el área de St. Louis, convocados por la Asociación Internacional de Maquinistas (IAM). “3.200 miembros altamente cualificados del sindicato IAM de Boeing se declararon en huelga a medianoche porque ya es suficiente”, señalaron desde el sindicato. Cabe aclarar que las tres plantas de producción afectadas por la medida de fuerza se dedican al negocio militar y no al comercial. Pocos días antes de la huelga, los trabajadores votaron contra un acuerdo provisional que otorgaba aumentos salariales de alrededor del 40% para los siguientes cuatro años. “Los miembros del Distrito 837 de la IAM construyen las aeronaves y los sistemas de defensa que mantienen a nuestro país seguro”, declaró este domingo Sam Cicinelli, vicepresidente general del Territorio del Medio Oeste de la IAM, en un comunicado. “Merecen nada menos que un contrato que proteja a sus familias y reconozca su experiencia inigualable”, agregó Cicinelli. “Nos decepciona que nuestros empleados hayan rechazado una oferta que incluía un aumento salarial promedio del 40% y que resolviera su principal problema con horarios de trabajo alternativos”, declaró Dan Gillian, gerente general de Boeing y ejecutivo sénior de la planta de St. Louis. “Estamos preparados para una huelga y hemos implementado plenamente nuestro plan de contingencia para garantizar que nuestros empleados que no participan en la huelga puedan seguir apoyando a nuestros clientes”, agregó el directivo.
