Según la publicación española Preferente, el problema de los vuelos “patera”, lejos de corregirse, han seguido creciendo con el paso de los meses.
Los datos son especialmente elocuentes en el caso de la compañía local, Aerolíneas Estelar, que desde mayo ha pasado a ofrecer dos frecuencias semanales entre Caracas y Madrid, con vuelos operados por A350 de Iberojet.
Fuentes consultadas por el medio indican que el 45% de los pasajeros que aterrizan en España con esta compañía no toman el vuelo de regreso a su país. El porcentaje dista del registrado por las tres españolas que realizan la ruta: Air Europa (21%), Plus Ultra (23%) e Iberia (17%).
Las mismas fuentes insisten en que Aerolíneas Estelar, que juega con ventaja al pagar menos por el combustible por el simple hecho de ser venezolana, “sigue utilizando una artimaña para saltarse la normativa europea”, que exige que los pasajeros procedentes de dicho país sin permiso de residencia adquieran un billete de ida y vuelta.
La compañía estaría emitiendo billetes solo de ida, “falseando la vuelta o bien anulándola una vez que el pasajero embarca en el avión rumbo a la capital española”, afirman las mismas fuentes. “Los aviones llegan llenos a Madrid y en algunos casos vuelven casi vacíos”, relataba al periódico personal de la T1 del aeropuerto de Barajas.
Además, con el objetivo de elevar la ocupación de los vuelos de regreso a Venezuela, Aerolíneas Estelar oferta precios de derribo. Tiene a la venta vuelos de Madrid a Caracas por 230 euros, tarifa que incluye impuestos, la comisión de las agencias y tres maletas de 23 kilogramos facturadas.
