Dos semanas atrás, APTA, los técnicos, que no suelen confundirse en los reclamos y en las medidas de fuerza con el resto de los gremios aeronáuticos, distribuyó un flyer firmado por su secretaria de Prensa y Cultura, Paula Aragón, anunciando que se declaraban en estado de Alerta “ante la continua falta de soluciones por parte del Presidente de Aerolíneas Argentinas, Fabián Lombardo”.
La semana pasada, el gremio volvió a distribuir un comunicado, pero esta vez con la firma del Secretario Gremial, Claudio Sosa, ya no advirtiendo sino anunciando “que, ante la falta de soluciones a los compromisos asumidos por el presidente de la empresa, APTA se declaraba en libertad de acción para “realizar oportunamente las medidas sindicales que correspondan”.
Pero sin duda lo que más llamó la atención, es haber aludido al presidente de la compañía, Fabián Lombardo como “el camporista”, en tono peyorativo, supuestamente por haber sido Director Comercial durante la gestión anterior, es decir la encabezada por Pablo Ceriani.
Ninguno de los comunicados distribuidos especificaba cuáles serían las respuestas pendientes y cuándo las medidas sindicales a tomar, aunque advertían, según dejaron trascender, “que las mismas podrían afectar el tráfico aéreo en todo el territorio nacional”
Por lo que trascendió, además de paritarias, la demanda iría más allá del reclamo gremial para introducirse en temas de gestión como la implementación de una política más agresiva en carga, trabajos de mantenimiento a terceros, la instrucción en Operaciones como fuente de ingresos, más la incorporación de flota de largo recorrido.
