InicioArgentinaAerolíneas ArgentinasY el cielo (o quizás el infierno) puede esperar…

Y el cielo (o quizás el infierno) puede esperar…

Llama mucho la atención que aún las nuevas autoridades nacionales no hayan hecho las designaciones en los sectores que manejan la aviación comercial ni intervenido en la empresa estatal, protagonista importante en la campaña de Javier Milei que la ponía de ejemplo como uno de los agujeros por donde se iba la plata de los argentinos.

Un avance es que ya no hay una catarata de candidatos – en muchos casos autopropuestos –sino que la lista parece haberse congelado en Hernán Gómez- abogado especializado en Derecho Aeronáutico y Espacial y ex Director de Transporte Aéreo en la ANAC (2016) – para la resucitada Subsecretaría de Transporte Aerocomercial (fuera del organigrama de la Secretaría de Trasporte después de la salida de Ricardo Cirielli en 2007) y a cargo de la ANAC Gregorio Borda, actual gerente de Relaciones Laborales de Aerolíneas y ex Director de Servicios Aerocomerciales de la ANAC entre el 2016 y el 2018.

¿Pero qué pasa con Aerolíneas Argentinas, un símbolo durante la campaña de Milei?

Un dato llamativo fue que no se enviaron representantes del Gobierno a la Asamblea de accionistas que había sido convocada para el martes pasado y, ante la ausencia de estos, reprogramada para el jueves, donde tampoco los hubo. Allí empezó a pensarse si no hay detrás de todo es una posible venganza para “los chicos” de La Cámpora.

En la asamblea se iba a tratar la renuncia de los actuales directores (excepto Pablo Biró que representa a los empleados (solo el 0,00001422 de las acciones), aprobar la gestión del staff saliente y asumir los nuevos directores. Pero nadie se presentó y ahora no hay chance de convocar, por lo menos en lo inmediato, a una nueva Asamblea. O generar una intervención que se haga cargo hasta el momento de asumir las nuevas autoridades.

Las versiones durante la semana era que el Gobierno había decidido que La Cámpora, encabezada por Pablo Ceriani, continuara al frente de la empresa, algo que veían con buenos ojos los gremios. De allí el silencio actual después de las bravuconadas iniciales. Las mismas versiones decían también que el ex CEO y Presidente había consultado con la cúpula de Unión por la Patria – léase, Cristina Fernández –  y ésta le habría dicho que no aceptara. ¿Pensó que no había por qué colaborar con el enemigo o que el ofrecimiento en realidad escondía una trampa?

Frente a este panorama, a partir del jueves el nombre del hasta ahora director Comercial de Aerolíneas Argentinas, Fabián Lombardo, comenzó a sonar fuerte como posible cabeza de la compañía. Pero no hay confirmación aún.

La duda que surgió a partir del nombramiento y que da origen al título de esta nota, es si se trata de un reconocimiento a su gestión en los últimos cuatro años al frente del área comercial de la empresa y a su trayectoria (Varig, Aerolíneas, Azul y otra vez Aerolíneas) o una venganza de Milei para La Cámpora.

¿Cuál sería esta? En qué durante todo el último año, y en especial en el periodo preelectoral, la conducción de Aerolíneas Argentinas desplegó una  fuerte campaña , a la cual muchos políticos y periodistas cercanos al entonces oficialismo se subieron sobre que,  “por primera vez desde su reestatización, Aerolíneas alcanzaba el equilibrio económico con un resultado positivo de U$D32M para el 2023, sin ejecutar además el presupuesto asignado, y que la compañía caminaba hacia la sostenibilidad económica, mientras bate récord de pasajeros y destinos”.

¿Cuál sería la venganza? Que ahora los muchachos de La Cámpora se cocinen en su propia salsa, en su propia mentira, ya que tendrán que sobrevivir y sortear los reclamos de los gremios y las deudas “con la propia”. Sin los subsidios que dijeron no necesitar. El pez, por la boca muere.

NOTAS RELACIONADAS

MÁS POPULARES