Durante la apertura de la Conferencia Mundial de Seguridad y Operaciones 2026 celebrada en Estambul, Mark Searle, director de Seguridad de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), señaló que la próxima mejora en la seguridad de la aviación dependerá de una mejor integración entre las personas, la tecnología y las normas como un sistema resiliente. Si bien la tasa de accidentes fatales mejoró de uno cada 3,5 millones de vuelos a uno cada 5,6 millones en la última década, 2025 registró la pérdida de 394 vidas, lo que impulsa al sector a redoblar esfuerzos.
Para sostener y fortalecer el rendimiento de la seguridad ante el recambio generacional en la fuerza laboral, IATA estableció tres prioridades centradas en las personas:
- Transferencia estructurada de conocimientos: Conservar décadas de experiencia operativa mediante tutorías, formación y una adecuada planificación de la sucesión.
- Combinación de experiencia y nuevas capacidades: Fusionar el conocimiento de los profesionales experimentados con la fluidez digital y el dominio de la inteligencia artificial (IA) de las nuevas generaciones.
- Protección de la cultura de seguridad: Mantener un entorno seguro donde reportar errores, riesgos y incidentes sin temor, permitiendo aprender y prevenir futuros eventos.
En cuanto a la tecnología, IATA enfatiza que la adopción de innovaciones como la inteligencia artificial debe evaluarse bajo tres premisas fundamentales: si ayuda a los profesionales a comprender su entorno, si apoya una mejor toma de decisiones y si la operación puede mantenerse segura en caso de que la tecnología fallara o no esté disponible. Al respecto, el organismo advierte que el incremento de las interferencias en los Sistemas Satelitales de Navegación Global (GNSS) demuestra que la tecnología siempre debe estar respaldada por redundancia, procedimientos, entrenamiento y juicio humano.
Finalmente, en el pilar de las normas, la asociación destaca que los principales desafíos actuales provienen de una implementación y supervisión inconsistentes más que de la falta de regulaciones globales. Por ello, las acciones propuestas se enfocan en mejorar la aplicación de los estándares existentes concentrando recursos en áreas de alto riesgo, fortalecer el cumplimiento de las obligaciones estatales (especialmente en riesgos de zonas de conflicto y reporte de accidentes) y mantener la relevancia de las normativas frente a los cambios tecnológicos y operativos.
Mark Searle’s speech at the World Safety and Operations Conference
