Cuando todo parecía encaminado a que Castlelake se quedaría con la propiedad de Easyjet, tras su quinta oferta, en una movida tan repentina como efectiva, apareció el fondo de inversión Apollo Global Management, subió la oferta y se quedó con la low cost británica. En definitiva, el fondo terminó ofreciendo US$ 7.700 millones. Por lo que trascendió, Apollo planea fortalecer su división de turismo (Easyjet Holidays) y plantea un acuerdo con Easygroup, matriz de la empresa y en manos del fundador, Stelios Haji-Ioannou, para seguir utilizando la marca Easyjet. Cabe recordar que el principal obstáculo para cualquier comprador de fuera de la Unión Europea (UE) radica en las estrictas normativas de propiedad de la eurozona. Las reglas de mayoría de propiedad de la Unión Europea exigen que las aerolíneas que operan dentro del bloque comunitario estén controladas en más de un 50% por capitales de la UE. Apollo ya ha manifestado su compromiso de adoptar “todas las medidas necesarias” para asegurar las autorizaciones de control de fusiones y los permisos relativos a subsidios de la UE. Ahora se abre un compás de espera porque legalmente Castlelake tiene como límite el 3 de agosto para formalizar una contraoferta, mientras que Apollo deberá presentar su propuesta vinculante definitiva a más tardar el 7 de agosto o, de lo contrario, retirarse del proceso.
