La Corte de Apelaciones de París determinó que tanto el fabricante aeronáutico Airbus como la aerolínea Air France son responsables de la tragedia del vuelo AF447, el accidente ocurrido en 2009 sobre el océano Atlántico que dejó un saldo de 228 fallecidos y marcó uno de los episodios más dramáticos de la aviación moderna.
La decisión judicial revierte el fallo emitido en 2023, cuando un tribunal francés había exculpado tanto a la compañía aérea como al fabricante, atribuyendo la responsabilidad principal a los pilotos de la aeronave. Ahora, la justicia concluyó que existieron fallas previas conocidas y omisiones tanto en materia técnica como de capacitación.
El accidente ocurrió el 1 de junio de 2009, cuando un Airbus A330 de Air France que cubría la ruta entre Río de Janeiro y París ingresó en una zona de tormentas sobre el Atlántico. Durante el vuelo, los sensores de velocidad conocidos como tubos Pitot dejaron de proporcionar datos fiables debido a la congelación provocada por las condiciones meteorológicas extremas.
Según se desprende del fallo, tanto Airbus como Air France conocían desde antes del accidente los problemas vinculados a esos sensores y los riesgos operativos asociados. Sin embargo, la Corte entendió que no se adoptaron medidas suficientes para corregir la situación ni para entrenar adecuadamente a las tripulaciones frente a ese tipo de emergencias.
Durante la secuencia crítica, el comandante descansaba fuera de la cabina y los copilotos quedaron a cargo de la aeronave mientras la situación se deterioraba rápidamente. Cuando el comandante regresó, ya era demasiado tarde para recuperar el control del avión, que terminó cayendo al océano con sus 228 ocupantes a bordo.
La acusación de las familias de las víctimas fue especialmente dura contra ambas compañías. El abogado Rodolphe Juy-Birmann cuestionó la actitud mantenida durante años por Airbus y Air France y calificó el proceso judicial como “un circo”, criticando además la falta de reconocimiento hacia los familiares de las víctimas.
Tras conocerse la decisión, Airbus anunció que apelará el fallo, mientras que Air France volvió a sostener que siempre actuó conforme a las normativas vigentes de seguridad operacional.
La tragedia del AF447 provocó profundos cambios en la industria aeronáutica internacional, especialmente en los procedimientos de entrenamiento para pérdidas de velocidad, manejo de situaciones de alta altitud y protocolos vinculados a fallas de instrumentación en vuelo.
