El informe Air Transport IT Insights 2025 de SITA revela que, si bien la industria del transporte aéreo invirtió un récord de 50.800 millones de dólares en tecnología en 2025, persiste un obstáculo común: cuando los datos no fluyen libremente entre sistemas y socios, esa inversión no puede cumplir plenamente con los resultados para los que fue diseñada. El costo de esta brecha en la coordinación de datos es hoy más alto que nunca, en un contexto donde el conflicto en Medio Oriente continúa afectando a la industria a escala global. Los operadores que invierten en cerrar esa brecha están construyendo bases que perdurarán más allá de la actual disrupción.
“Publicamos este estudio en un momento en que la industria enfrenta una presión significativa. En todas las áreas analizadas surge la misma limitación: cuando los datos no fluyen libremente entre sistemas y socios, la inversión no logra generar todo su potencial. Hoy ese desafío tiene un costo mayor, pero también representa una clara oportunidad para salir fortalecidos”, afirmó David Lavorel, CEO de SITA.

Las aerolíneas y los aeropuertos están incrementando su inversión en tecnología de la información. En 2025, las aerolíneas destinaron 36.000 millones de dólares (3,6% de sus ingresos), mientras que los aeropuertos elevaron su inversión a 14.800 millones de dólares (7,3% de sus ingresos), frente al 6,4% del año anterior. La razón es consistente: el 83% de las aerolíneas y el 89% de los aeropuertos consideran la toma de decisiones basada en datos como una prioridad estratégica, lo que evidencia que el sector está construyendo activamente las bases operativas de las que depende su resiliencia.
La confiabilidad operativa se ha convertido en un motor directo del desempeño financiero
Cuando las operaciones funcionan cerca de su capacidad máxima, cualquier disrupción implica un costo financiero directo. Solo los retrasos de vuelos representan 30.000 millones de dólares de los ingresos de la industria, según IATA. Mejorar la predicción y la respuesta ante disrupciones es clave, por lo que la integración de datos comienza a abordarse activamente: el 46% de las aerolíneas está modernizando sus sistemas de operaciones de vuelo para lograr información consistente y accesible en tiempo real entre vuelos, tripulación, aeronaves y pasajeros. El objetivo es proporcionar a los equipos operativos una visión compartida que permita intervenir antes de que un retraso aislado se convierta en un problema de red. Sin embargo, el 49% identifica la integración y consistencia de datos como la principal barrera. Cuando la información está fragmentada, la oportunidad de intervención temprana se pierde.
La IA tiene mayor potencial cuando coordina decisiones entre múltiples sistemas
Las primeras implementaciones de inteligencia artificial en aviación se enfocaron en sistemas individuales: alertas predictivas, optimización de rutas y mantenimiento. Hoy el cambio es más profundo. El 63% de las aerolíneas utiliza IA en el control de operaciones para gestionar simultáneamente disrupciones, asignación de aeronaves y disponibilidad de tripulación, evaluando múltiples variables antes de recomendar acciones. Además, el 79% señala a la IA generativa y los modelos de lenguaje como su principal prioridad de inversión en los próximos 12 meses.
La IA se utiliza con mayor confianza dentro de sistemas individuales y menos en entornos que requieren datos consistentes de múltiples socios: solo el 17% de las aerolíneas la emplea para monitorear en tiempo real la rotación de aeronaves. Los aeropuertos avanzan en cerrar esta brecha, con un 53% que ya aplica IA en este proceso (frente al 36% en 2024). Sin embargo, el límite del impacto de la IA no es tecnológico, sino la alineación de datos.
“La aviación está desplegando IA con gran ambición. Pero el principal obstáculo para maximizar esa inversión es la falta de integración de datos en la operación. La tecnología existe; la infraestructura de datos para conectarla, muchas veces no”, añadió Lavorel.
La ciberseguridad ahora protege datos operativos compartidos, no solo plataformas individuales
A medida que aerolíneas y aeropuertos conectan más sistemas, la exposición ante incidentes cibernéticos ha cambiado. Una brecha ya no afectaría a una sola plataforma, sino a la precisión y disponibilidad de datos compartidos clave para la operación, como cambios de puertas, estado de rotación o información de pasajeros. El 71% de los aeropuertos sitúa la ciberseguridad como su principal prioridad en TI y el 68% la considera el principal motor de actualización de infraestructura. La respuesta ya está en marcha: el 64% de los aeropuertos utiliza IA en ciberseguridad para detectar anomalías y reducir tiempos de respuesta.

Las identidades digitales avanzan rápidamente, pero la coordinación sigue siendo el principal desafío
La adopción de credenciales de identidad digital emitidas por aerolíneas y aeropuertos se está acelerando. El 64% de las aerolíneas planea implementarlas (frente al 32% en 2024), mientras que el control fronterizo biométrico —ya presente en el 54% de los aeropuertos— alcanzará el 83% para 2028. La tecnología está lista y la inversión comprometida. El factor clave es la coordinación: el 57% de las aerolíneas señala la cooperación con aeropuertos como requisito principal para escalar estas soluciones. Un programa de identidad solo funciona si todos los puntos de contacto reconocen de forma consistente la misma información del pasajero. Sin esa alineación, la infraestructura existe, pero el beneficio no.
La inversión en sostenibilidad avanza más donde los datos están bajo control directo
Los datos de sostenibilidad muestran el mismo patrón. El progreso es mayor donde un solo operador controla los datos y las decisiones: el 83% de las aerolíneas implementa programas de renovación de flota, el 67% utiliza combustibles sostenibles en ciertas rutas y el 75% de los aeropuertos emplea sistemas de gestión energética en terminales. Sin embargo, la adopción de medición integral de emisiones y carbono en pista —que requiere compartir datos entre múltiples actores— sigue por debajo del 20%.
Este patrón no es casual. En IA, ciberseguridad, identidades digitales y sostenibilidad, el informe identifica el mismo límite: el avance es mayor donde los datos están coordinados entre sistemas y socios.
“En todas estas áreas, los operadores señalan la misma limitación: datos que no fluyen libremente entre sistemas y socios. Es un patrón consistente. La coordinación de datos no es una prioridad futura, es lo que hoy está limitando los resultados”, concluyó Lavorel.
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