IATA dio a conocer los resultados de una serie de pruebas piloto (PoCs) que confirman que los viajes internacionales sin contacto, basados en identidad digital y biometría, ya son técnicamente viables.
Los ensayos, realizados junto a aerolíneas, aeropuertos, proveedores tecnológicos y gobiernos en Europa y Asia-Pacífico, demostraron que es posible reemplazar la documentación en papel por credenciales digitales almacenadas en dispositivos móviles, permitiendo un flujo de pasajeros completamente digital.
El concepto probado apunta a un viaje “sin fricción”, donde los pasajeros pueden moverse por los distintos puntos del aeropuerto sin necesidad de presentar repetidamente pasaporte o tarjeta de embarque.
Interoperabilidad: la clave del sistema
Uno de los puntos más relevantes es que los sistemas ya permiten interoperabilidad entre distintos actores. Las pruebas incluyeron el uso de múltiples billeteras digitales —como Apple Wallet, Google Wallet y programas nacionales como Digi Yatra en India— y confirmaron que pueden funcionar en conjunto dentro de un mismo viaje.
Esto habilita procesos como el envío anticipado de datos del pasajero, lo que permite realizar verificaciones antes de llegar al aeropuerto y reducir controles presenciales.
Según IATA, esta integración se apoya en estándares internacionales como One ID, ISO, OpenID y W3C.
Qué demostraron las pruebas
Entre los principales resultados, los PoCs evidenciaron que:
- Las identidades digitales en billeteras móviles funcionan en entornos reales de aerolíneas
- Los datos pueden compartirse de forma segura antes del viaje, con consentimiento del usuario
- La biometría puede reemplazar controles manuales de documentos en el aeropuerto
- Una única identidad digital puede utilizarse durante todo el viaje
- Es posible la interoperabilidad entre países, aerolíneas y aeropuertos
En la práctica, esto se traduce en una experiencia tipo “tap-and-go”, donde el pasajero avanza por los controles mediante reconocimiento biométrico.
De la prueba a la implementación global
Las pruebas incluyeron casos concretos como vuelos de Japan Airlines con conexiones internacionales, operaciones de Air New Zealand con identidad digital gestionada por la aerolínea, y experiencias de interoperabilidad en IndiGo en India.
En todos los casos, los pasajeros pudieron registrarse de forma remota, compartir su información antes del viaje y completar el proceso aeroportuario mediante biometría, sin necesidad de mostrar documentos físicos.
El desafío ahora es regulatorio
Desde IATA advierten que el principal obstáculo ya no es tecnológico, sino regulatorio. Para escalar este modelo a nivel global, los gobiernos deberán avanzar en tres ejes:
- Emitir credenciales digitales de viaje (DTC), equivalentes digitales del pasaporte
- Aceptar estas credenciales en sistemas migratorios y de control
- Coordinar estándares para garantizar interoperabilidad global
“El sector ya demostró que la identidad digital funciona de forma segura y eficiente. El siguiente paso es que los gobiernos aceleren su adopción para transformar la experiencia de viaje”, señaló Willie Walsh, director general de IATA.
Un cambio de paradigma en la experiencia del pasajero
El modelo impulsado por IATA permitirá que los pasajeros compartan solo los datos necesarios, reduzcan tiempos en aeropuertos y minimicen el contacto físico en controles.
A futuro, las credenciales digitales de viaje (DTC) podrían convertirse en el estándar, aunque los documentos tradicionales seguirán disponibles para garantizar accesibilidad.
En este escenario, la industria avanza hacia un ecosistema donde la identidad digital será el eje central de la experiencia aeroportuaria, marcando un cambio estructural en la forma de viajar.
