La aerolínea de bandera turca, Turkish Airlines, alcanzó un nuevo hito en su historia al incorporar su avión número 500, una aeronave bautizada “TK Family” que fue presentada oficialmente en un evento especial realizado en el Aeropuerto de Estambul.
La compañía, que inició sus operaciones en 1933 con apenas cinco aviones, opera hoy una de las flotas más jóvenes de Europa y continúa consolidando su posición como actor clave de la aviación global. El nuevo avión no solo marca un récord numérico, sino que rinde homenaje a las más de 100.000 personas —empleados activos y jubilados— que forman parte de la historia de la empresa.
El fuselaje del avión presenta un diseño único compuesto por fotografías de los trabajadores de la aerolínea, simbolizando el espíritu de unidad y trabajo en equipo que caracteriza a la compañía. La ceremonia de presentación contó con una amplia participación de directivos actuales y anteriores, empleados, jubilados y referentes del sector aeronáutico.
También estuvieron presentes hijos de mártires que dieron su vida por la nación turca, en representación de las 81 provincias del país, así como integrantes del elenco del recordado comercial “Iğdır” (“When You Dream”), una pieza publicitaria que marcó un momento clave en la narrativa institucional de la empresa.
Durante el evento, el presidente del Directorio y del Comité Ejecutivo de Turkish Airlines, Ahmet Bolat, destacó que el avión número 500 “representa mucho más que una nueva incorporación a la flota; es el símbolo de 93 años de dedicación, determinación y visión compartida”.
Recordó además que en 2003 la aerolínea contaba con 65 aviones y que actualmente supera las 500 aeronaves, alcanzando 356 destinos en seis continentes. Hace doce años, cuando se filmó el comercial “When You Dream” con 247 aviones y 247 destinos, llegar al avión número 500 era apenas un sueño.

Bolat subrayó que este logro no es un punto de llegada, sino el inicio de la era de los “Segundos 500”, con el objetivo de alcanzar una flota de 1.000 aeronaves para 2036 y consolidar a Turquía como uno de los principales hubs de la aviación mundial.
Como parte de la celebración, el avión “TK Family” realizó un vuelo ceremonial especial identificado como TK500, durante el cual dibujó el número 500 en el cielo, marcando simbólicamente el comienzo de esta nueva etapa. A bordo viajaron hijos de mártires y sus familias, junto con ejecutivos actuales y anteriores, además de empleados de la compañía.
En el evento también se exhibieron aeronaves que marcaron hitos en la expansión de la flota y una réplica a escala real del primer avión de la aerolínea, que despertó gran interés entre los asistentes.
