El nuevo gobierno de Bolivia, promueve el proyecto de ley PL-093/25, denominado “Ley de Cielos Abiertos”, que plantea una transformación estructural del sector aeronáutico boliviano con el objetivo de fomentar la competencia, atraer inversión privada y reducir los costos del transporte aéreo. Entre sus ejes centrales, la iniciativa propone una total ¡libertad tarifaria, lo que implica el fin del control estatal de precios en los pasajes aéreos. Aunque las tarifas pasarán a desregularse, la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), deberá velar por la defensa del consumidor y evitar prácticas anticompetitivas. Uno de los puntos más polémicos del proyecto es la apertura del cabotaje, que autoriza a operadores extranjeros a realizar vuelos entre dos o más destinos dentro del territorio boliviano, siempre que cumplan con las normas técnicas y de seguridad establecidas por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
A esto se suma la eliminación de las restricciones sobre el porcentaje de capital nacional requerido para la conformación de aerolíneas o filiales en el país. En relación con Boliviana de Aviación (BoA), el proyecto establece un régimen especial que prohíbe las transferencias de recursos del Tesoro General de la Nación (TGN) y del Banco Central de Bolivia. La empresa estatal deberá operar únicamente con recursos propios y, en caso de demostrarse su inviabilidad financiera, se habilita su concesión, privatización o transformación en una alianza público-privada. El proyecto fue presentado el 8 de diciembre de 2025 y recibido oficialmente por la Presidencia de la Cámara de Diputados el 11 de diciembre. La iniciativa está encabezada por el diputado Rafael López Mercado, jefe de la Bancada Libre, junto a otros legisladores nacionales.
