CON AMENAZAS DE ASAMBLEA PARA ESTE VIERNES, NADA ESTÁ DICHO EN LA PELEA DE AEROLÍNEAS Y SUS EMPLEADOS

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La Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA) -difícil identificarlo como el gremio aeronáutico más cercano al gobierno, pero por lo menos el menos distante- anunció para este viernes asambleas de trabajadores, lo que traducido implica cancelaciones de vuelos. El anunció tiene una diferencia no menor con las medidas tomadas el jueves pasado por otros cinco gremios contra Aerolíneas Argentinas y Austral: no es sorpresiva y advierte que será de 7 a 11hs. La de sus colegas la semana pasada obligó a la empresa a cancelar unos 258 vuelos y afectó a más de 35.000 pasajeros. La duración -10 horas, excesivas para una asamblea- no fue casual: era evidente que los gremios buscaban que la empresa pidiera al Ministerio de Trabajo que dictará la conciliación obligatoria. Eso hubiera obligado a los trabajadores a retomar el servicio pero le hubiera quitado a la empresa la posibilidad de recurrir a este instrumento judicial -la conciliación dura 20 días hábiles y no se puede disponer de una nueva para el mismo conflicto- en diciembre, antes de las fiestas, cuando los gremios apuran habitualmente la definición de las paritarias. ¿Volverán a insistir los gremios para obligar a la empresa a usar esa bala de plata? La medida fue cara para la empresa, urgida de fondos, pero también para los gremios frente a la opinión pública a la que nunca le quedó claro el motivo y la duración de la medida. Lo que está claro es que la disputa encierra un alto componente político. Los titulares de los cinco gremios militan en la oposición -algunos como Pablo Biró, de APLA, decididamente en el kirchnerismo- y responden a nivel nacional a dirigentes abiertamente enfrentados con el gobierno, como Hugo Moyano. Es difícil pensar que el centro de la disputa esté en discernir -la redacción es confusa- si la actualización de octubre está comprendido en la cláusula gatillo prevista en las paritarias 2018 o estará incluida, sin duda, en la de 2019. Más cuando los gremios aeronáuticos fueron de los pocos cuyos ajustes salariales estuvieron por arriba de la inflación. Ni en la empresa dudan que terminarán pagándola. Mientras tanto, APTA insiste -exigiendo el derecho de acceso a la información pública- en saber cómo se distribuye la masa salarial de Aerolíneas y Austral, incluyendo los directores. En definitiva, una forma de confirmar o derribar un mito.