BORA BORA, EL DESAFÍO DE NO PENSAR EN EL PARAÍSO

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Antes de llegar a esta paradisíaca isla polinesa, cualquier viajero frecuente dudaría de la existencia de un lugar donde el agua sea tan turquesa, las flores tan hermosas, la gente tan amable y el sol tan brillante.

Mientras el Boeing 767 se aleja del aeropuerto internacional Faa´a de Tahití llevandome nuevamente a casa, y empiezo a bosquejar la que será esta nota me impongo un pequeño desafío, tratar de evitar la palabra Paraíso.

 Para quien visita Bora Bora, enla Polinesiafrancesa, ningún nuevo destino será igual. A partir de ahora todo tendrá un nuevo significado. ¿Podrá ser el mar más turquesa? ¿Será la arena tan blanca como en Bora Bora? ¿Volveré a ver un paisaje tan deslumbrante?
No importa en que rincón del mundo uno viva, siempre tendrá un largo viaje hasta  llegar a la Polinesia. El mapa interactivo de las pantallas del avión solo muestra el color azul del mar con un pequeño punto blanco como señal de nuestro destino. El vuelo de LAN que arriba a Papeete desde Sudamérica, previa escala en Isla de Pascua, llega de noche. Apenas descender del avión nos recibe una cálida – y húmeda – bienvenida con música de ukeleles y amistosos locales, con uniforme floreado y tatuajes obligatorios, que “bautizan” a cada turista con collares de flores o caracoles y su saludo característico: Iaorana!.

 

En totalla PolinesiaFrancesaestá compuesta por 118 islas – algunas deshabitadas y otras inexploradas – agrupadas en cinco archipiélagos en pleno océano Pacífico. Bora Bora, ubicada a280 kilómetrosal noroeste de Tahití, forma parte del grupo de las Islas dela Sociedad, y es una de las más codiciadas por turistas de todo el planeta.

 

Para llegar la única opción son las conexiones del ATR 72-500 de Air Tahiti – que con unos doscientos vuelos semanales conecta entre sí más de 40 islas – que llega desde Papeete tras un vuelo de 40 minutos y brinda desde el aire una de las más hermosas postales de Bora Bora. En la plataforma del aeropuerto construido sobre corales y a solo unos metros de la pista, distintas barcazas trasladan a los turistas a los diferentes puntos de la isla, cuya extensión principal rodea un volcán y la completa un cinturón de islotes.  

 

Allí una veintena de hoteles cinco estrellas – aunque también hay opciones más económicas, y hasta campings – ofrecen un amplio abanico de posibilidades, muchas de ellas con las características habitaciones “over water” que permiten disfrutar de lujosos servicios con salida directa al mar y vistas de los peces – además de tortugas, rayas y algún que otro tiburón – que entre corales se dejan ver bajo las mesas vidriadas. 

 

Durante los desayunos no hay turista que no guarde un pedazo de pan para divertirse durante el día alimentando a los peces que a solo metros de la orilla se pasean. Las barreras de corales crean unas piletas naturales que invitan a mirar con extrañeza a aquellos turistas que igualmente deciden zambullirse en la piscina infaltable de cada hotel. Podría decirse que sería casi imposible aburrirse mirando el mar y cansarse de contar las diferentes tonalidades de turquesa que se pueden divisar. Cuesta pensar que allí, Estados Unidos piso fuerte militarmente con 5000 soldados en 1942, ante la hipótesis que Japón avanzaría hacia el Pacífico después del ataque a Pearl Harbor.

 

Entre las excursiones, mas allá de algún safari por la selva o mercado de perlas negras, todo está relacionado con paseos acuáticos de lo más variadas, desde alimentar rayas y tiburones, hasta salidas de surf, delfinarios, u opciones de buceo.
Antes de partir, uno mira tratando de hacer fuerza con los ojos como quien sabe que difícilmente volverá. Perdí mi sencillo desafío. Tratar de describir a Bora Bora sin calificarla como “paraíso” es una tarea imposible.

 

 

 

 

AVIACIÓN EN BORA BORA:

 

El aeropuerto BOB, también conocido como Motu Mute Airport,  recibe actualmente operaciones solo de Air Tahití con conexiones principalmente desde Papeete con escalas en otras islas como Fakarava, Huahine, Manihi, Maupiti, Moorea, Raiatea, Rangiroa y Tikehau.

 

La pista cuenta con1.500 metrosde longitud y 22 de ancho con orientación 11/29 y opera con el código IATA BOB y código OACI NTTB.

 

Anualmente pasan por sus instalaciones unos 300 mil pasajeros.
Es operado por Aéroport de Tahiti

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