¿MAYOR CONTROL PARA TODOS O SIMPLEMENTE PERSECUCIÓN A LAS LOW COST?

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La información que circuló la semana pasada en los medios era que un juez Federal de Lomas de Zamora le había “secuestrado” un avión a Flybondi, el LV-HQY, por haber tenido una falla técnica (una indicación de temperatura en un motor) cuando volaba a Bariloche desde El Palomar. El comandante, cumpliendo protocolos de seguridad, decidió regresar y aterrizar en Ezeiza aunque podía ser simplemente una falla en el instrumental. El aterrizaje fue normal. La versión, a partir de allí, era que la ANAC había ordenado una inspección técnica a Flybondi. Desde la empresa dijeron que “era de rutina”. Es cierto, ya que también hubo inspecciones técnicas para Aerolíneas, Austral. Latam, Andes, Norwegian y, se viene, JetSmart, pero hubo otra inspección cuando el juez liberó la aeronave. Mientras tanto un pedido de la Asociación Personal Técnico Aeronáutico (APTA), firmada por su secretario general Ricardo Cirielli, pedía con “carácter de urgente una exhaustiva auditoría técnica integral sobre la low cost”, en medio de una serie de considerandos políticos. También intervino, como corresponde, la Junta de Accidentes (la JIACC). Este tipo de complicaciones ocurren con cierta frecuencia y ninguna línea aérea, aunque vuele un flamante B737MAX, como ocurrió el año pasado, está exenta de tenerlas. Lo que es excepcional es la intervención de un juez Federal, en este caso, secuestrando el avión. Esto generó la reacción de la empresa por medio de un comunicado ya que se vio afectada su operación (también había otro B737 parado por mantenimiento) con cancelaciones y demoras ya que, habiéndose realizado la revisión técnica para que la aeronave pudiera estar operativa cuanto antes, la decisión del juez le impidió disponer del avión durante más de cinco días. Mientras tanto el ministro de Transporte, Mario Meoni, hizo dos declaraciones en radio esta semana sobre este tema que por cierto lo presenta como alguien que no conoce mucho la industria que controla: “no hay suficientes controles en los vuelos de estas empresas” -pese a que el control es responsabilidad de la ANAC, que depende de su ministerio- o que estos incidentes están vinculados “con la antigüedad de los aviones”, algo que, se sabe, no tiene consistencia. La preocupación es si realmente hay más controles, lo que es bienvenido, o simplemente una persecución más sobre las low cost.