TODA UNA INDUSTRIA A LA ESPERA DE UNA REGLAMENTACIÓN QUE ACLARE LOS TANTOS

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Finalmente este lunes a la tarde, como regalo anticipado de Navidad, se publicaron en el Boletín Oficial las leyes de “Solidaridad Social” y de “Reactivación Productiva”. Además de las nueve emergencias, la suspensión de la movilidad jubilatoria, y el incremento de las retenciones, aparece también el impuesto del 30% a la compra y gastos en dólares en el exterior que ha puesto en “modo emergencia” a todo el sector de los viajes. Cada entidad vinculada al sector (Cámara Argentina de Turismos (CAT); Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (Faevyt), Cámara Argentina de Líneas Aéreas (Jurca)), por solo nombrar las más representativas, emitió su comunicando, generalmente crítico con la medida. La ley, por ahora, supone que el impuesto no alcanzaría a las compras en moneda local, lo que le permitiría a Aerolíneas Argentinas (también a Latam Argentina, Flydondi, Andes y JetSmart) vender pasajes al exterior más baratos que sus competidores en el país ya que las internacionales, aun pudiendo vender sus pasajes en pesos, deberán convertir éstos en moneda extranjera para girarlos a sus respectivas casas matrices. Es decir, acceder al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). Lo que no tuvieron en cuenta quienes redactaron la ley -o se hicieron los distraídos- es que la industria aérea, por abarcar a todos los países del mundo, se mueve bajo las reglas de la reciprocidad. Argentina ya vivió una experiencia parecida cuando la pesificación en 2002 que le salió muy cara al país. También en ese momento Estados Unidos obligó a Aerolineas a pagar una sobretasa para entrar a su territorio. No por nada, cuando aún diputados y senadores discutían las leyes, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), que representa a 290 aerolíneas del mundo que constituyen el 82% del tráfico aéreo global, emitieron un comunicado manifestando “su profunda preocupación acerca de posibles inequidades que podrían afectar a las compañías aéreas internacionales que operan en la Argentina”. “Dichas medidas, de ser implementadas, tendrían un gran impacto en las operaciones extranjeras al país y además resultar en un eventual incumplimiento de tratados bilaterales por parte de Argentina”. La expectativa, ahora, es la reglamentación. Si bien ninguna compañía hizo declaraciones, ya son varios los representantes de aerolíneas extranjeras que elevaron, por las dudas, el caso al departamento jurídico de su casa matriz.