LATAM ARGENTINA CONTINUARÁ OPERANDO LA RUTA BUENOS AIRES-MIAMI

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La semana pasada Argentina y Chile habrían firmado el acuerdo de doble vigilancia y este lunes, finalmente, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) anunció que Argentina se sumaba a los países que optaron por aplicar la modalidad interchange, mediante la cual el dueño de la matrícula de una aeronave la alquila temporalmente a otra compañía -en este caso del mismo grupo- quien opera sus rutas adjudicadas con su propia tripulación y con los derechos de tráfico de su país. Modalidad vigente en unos 50 países, 14 en Latinoamérica como es el caso de Chile, Brasil, Perú y Ecuador. Si bien la modalidad operativa la puede solicitar cualquier compañía en Argentina, quien impulsó la misma en el país fue Latam Argentina ante la imposibilidad de seguir operando con sus actuales B767 la ruta Buenos Aires-Miami a partir de enero del año que viene. Esto tiene que ver con la disposición de las autoridades de Estados Unidos de no permitir el ingreso de aeronaves que no posean el sistema ADS-B (Automático Dependiente de Vigilancia – Difusión). Tecnología de vigilancia que permite determinar la posición del avión a través de la navegación por satélite cuyo costo de instalación no se justificaría en el caso de los B767 con matrícula LV teniendo en cuenta su antigüedad y su escaso uso (9 horas por día) por la ruta asignada. Conocida la decisión, Latam Argentina anunció que las aeronaves afectadas a la ruta (9 equipos fueron habilitados previendo su eventual rotación) ofrecerán a sus pasajeros un mejor servicio y una experiencia de viaje superior a la actual, básicamente porque se trata de B767 mucho más modernos y con sus cabinas renovadas. La posibilidad de que debiera suspenderse la ruta generó mucha inquietud entre el personal de la empresa que siempre apoyó esta salida, llegando inclusive un grupo mayoritario de pilotos a pedirle por nota a su gremio – APLA – que no intervinieran y les dejara a ellos resolver esta situación. La empresa habló de una inversión para la filial argentina de U$S 72 millones, en base al valor de mercado de los dos aviones necesarios para operar la ruta.