AEROLÍNEAS CERRÓ CON LOS GREMIOS. AHORA EL PROBLEMA LO TIENEN LAS OTRAS EMPRESAS

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La semana pasada Aviación News anticipó la firma de un acuerdo salarial entre Aerolíneas Argentinas y los gremios. Lo difícil ahora es saber quien salió favorecido -el que perdió seguro es el pasajero- en una pelea que incluyó paros, paros disfrazados de asambleas, demoras, cancelaciones, daños económicos, de imagen y suspensiones que al final no fueron tales. En el acuerdo hay porcentajes de aumentos, sumas fijas, retroactivos, y pagos no remunerativos. Y cosas, como los acuerdos convencionales, que nadie quiere blanquear. Según la empresa la propuesta que se firmó es la misma que ellos le habían presentado hace unos meses y que los gremios habían rechazado. ¿Por qué antes no y ahora sí? Una explicación es que las bases presionaron ya que pasaba el tiempo y no recibían aumentos. Para dudar. La paritaria 2018 (octubre 2017-septiembre 2018) se cerró en un 43%. El acuerdo original había sido un 17% más cláusula gatillo lo que puso a los gremios a cubierto de la inflación. La discusión era si correspondía también el ajuste a septiembre. Eso generó un conflicto que ahora se saldó pagando ese 6,5% de aumento de septiembre. Había que discutir ahora las paritarias 2019 (octubre 2018 – septiembre 2019). La empresa buscaba trasladar la discusión a marzo o abril del 2019. Sacar la disputa del último trimestre del año, cuando los gremios se hacen fuertes por la proximidad de las fiestas. Además era imposible estimar en octubre la inflación para el 2019. Se suponen que en marzo el panorama estará más claro. Para llegar hasta entonces había que saldar, además del 6,5% de septiembre, el cuarto trimestre. La propuesta fue un bono no remunerativo (no tributa ganancias) a cobrar el 31 de enero (en el siguiente presupuesto), por única vez, de entre 5.000 y 30.000, según el nivel del sueldo. Con eso se saldaría el 6,5% de aumento de octubre, noviembre y diciembre. Lo que sigue es a cuenta de las paritarias 2019: en enero y febrero un 3,7% sobre todos los conceptos (no remunerativo) y en marzo un 4,1% acumulativo. También se resolvió dar marcha atrás con las sanciones y los descuentos (376) por las jornadas de asamblea y paro del 11 y 16 de noviembre. Algo que Luis Malvido, presidente de Aerolíneas, había dado por no negociable hace algunas semanas. El cambio llevó a un ex director de Aerolíneas durante la gestión Marsans a definirlo como león herbívoro después de recordar un video del ejecutivo, aún directivo de Telefónica, comparando lo que pasa con los leones jóvenes y su símil en las empresas. El arreglo entre Aerolíneas y los gremios parece haberlos dejado a todos conformes. Los sindicalistas saben que recién en marzo se define el año. Por lo tanto, dicen, no hay nada cerrado aún hacia el futuro. Los que no están tan contentos son el resto de las aerolíneas. Es costumbre que los gremios trasladen luego sus “conquistas” en la empresa estatal al resto de las empresas. Esta semana un gremio, al que se le terminó la conciliación obligatoria, se reunió con todas las empresas. No había representantes de Aerolíneas. “Con ellos ya arreglamos, dijeron. Ahora queremos lo mismo de ustedes”. Las compañías, todas con rojos en sus balances, les recordaron que ellos no recibían subsidios desde el Estado y que el riesgo puede ser la pérdida de la fuente de trabajo. Para los gremios ese es un detalle sin importancia. Por lo pronto ya adelantaron que, “por intransigencia de la empresa”, la operación de LATAM “podría verse afectada el 31 de enero”.