ANDES BAUTIZÓ SU ÚLTIMO B737-800 Y FESTEJÓ LA CULMINACIÓN DE UN AÑO DE EXCEPCIONAL CRECIMIENTO

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El último jueves, sobre el filo del año, Andes Líneas Aéreas invitó a periodistas y autoridades a participar del bautismo de los últimos dos B737-800 incorporados este año y a celebrar lo que ellos dieron en llamar, no sin razón, un año de “crecimiento excepcional”. Pero en realidad fue solo uno el avión que recibió el tradicional chorro de los bomberos en la plataforma del FBO de Ezeiza, la Terminal para vuelos privados de AA2000. “El cuarto B737-800 que íbamos a incorporar este año tenía que llegar a Buenos Aires el 22. Pero surgió una novedad que, si bien podríamos haberla solucionado aquí, preferimos esperar unos días y recibirlo como se había acordado con el lessor”, comentó Miguel Ziadi, ingeniero aeronáutico al fin, fundador y principal accionista de Andes. El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, quien llegó al evento con una demora superior a la “cota 15” (venía de inspeccionar las obras de la nueva torre de control de Ezeiza), fue el primero en destacar el crecimiento de esta empresa a la que considera el mejor ejemplo de su “Revolución de los Aviones”. “Este año con Andes, junto a Andes y otros sectores, la Revolución de los aviones que propusimos en 2016 comienza a ser una realidad”, señaló el funcionario. En un año Andes incorporó cinco aviones (un MD 83 y cuatro B737-800) lo que le permitió arrancar el 2018 con una flota de nueve aviones. De dos rutas que volaba hasta fines del 2016, Buenos Aires-Salta/Jujuy y Buenos Aires-Puerto Madryn, la compañía inauguró vuelos este año a Córdoba, Mendoza, Tucumán, Iguazú, Rio Hondo, Bariloche y Punta del Este y Mar del Plata en temporada y ya anunció para el 5 de marzo, servicios a Comodoro Rivadavia, para seguir luego con Neuquén, El Calafate, Ushuaia, Montevideo, Santiago de Chile, etc. La compañía, que no resigna su liderazgo en el mercado de vuelos chárter, pasó en un año de una participación de mercado del 1,5% al 7%. De transportar 10.000 pasajeros por mes a 60.000, de 15 vuelos semanales a 99 y de 160 empleados a 350. “En diciembre de 2016, en la primera audiencia pública que se celebraba en el país después de muchos años, presentamos nuestro plan. Sonaba muy ambicioso. No solo lo cumplimos sino que fuimos aún más allá. Por ejemplo, trajimos dos B737-800 más que los que anunciamos. Sabemos que el desafío que tenemos por delante hasta llegar a lo que queremos es enorme. Pero cuando miramos todo lo que hemos hecho en tan solo un año nos incentiva a seguir trabajando”, señaló Horacio Preneste, gerente general de Andes.