NO SÓLO DE PÉRDIDAS SE HABLÓ EN EL CONGRESO

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NO SÓLO DE PÉRDIDAS SE HABLÓ EN EL CONGRESO

El informe de gestión 2010 que Aerolíneas presentó ante los legisladores no solo se refería a las pérdidas atribuibles al aumento del petróleo. Si bien faltaban ciertos datos comunes en la industria que permiten medir la eficiencia real de la empresa (facturación por asiento-kilómetro, coeficientes de ocupación de vuelos, utilización de flota, tarifa bruta promedio por red, cantidad de empleados o costo salarial), un resultado llamó la atención de los presentes. El informe señala que los vuelos demorados pasaron del 29% al 36% entre 2009 y 2010, y los cancelados del 2,1% al 4,3%, justificados por el cierre por reformas del Aeroparque Jorge Newbery y la mala gestión que se realizó al pasar la totalidad de la operación a Ezeiza. En otro aspecto llamativo del informe se destaca que la compañía pasó de 26 aviones volando en 2008 a 57 en 2010, indicando un aumento de flota del 119%. Para el diario La Nación, si los datos fueran ciertos, Aerolíneas volaba en 2008 unas 5.400 horas por avión, es decir, más que la low cost RyanAir, la más eficiente del mundo, que vuela unas 4000. ¿Cómo puede ser posible? En realidad, las unidades operativas en 2008 eran 47, por lo que se voló unas 3.000 horas por avión. Lo que indica que el aumento de flota no fue del 119%, como dice el informe, sino del 20%. Pero no solo Recalde y Schiavi, que resaltaron la renovación de flota, los nuevos hangares y sucursales, y el reingreso al Clearing House de IATA, tuvieron que justificar las partidas para Aerolíneas Argentinas. El jefe de Gabinete Aníbal Fernández argumentó en un medio radial la “inversión” en la línea aérea afirmando que el país tiene ciudades aerodependientes en los que Aerolíneas cumple un rol social y en los que otras compañías no quieren volar porque solo lo hacen a destinos hiperrentables. Sería bueno que alguna vez desde la empresa expliquen cuáles son esos destinos que “desbordan rentabilidad” y cuáles los deficitarios. Además, el funcionario agregó que “en el mundo, creo que la única línea de aviación que no pierde dinero es Air France“. Algo que contradice las estimaciones de IATA que hablan de un 2011 con ganancias por US$ 8.600 millones para el conjunto de la industria, con particular buenos ojos para las aerolíneas latinoamericanas.