POR LA GRIPE PORCINA CANCELAN VUELOS CON MÉXICO Y AÍSLAN PASAJEROS DE AMÉRICA DEL NORTE EN EZEIZA

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La gripe porcina está asestando un nuevo golpe a nivel global a la ya magullada industria aérea. Apenas comenzaron a sonar los primeros casos del virus, las acciones de las líneas aéreas de todo el planeta cayeron en picada y se cancelaron miles y miles de pasajes hacia México. Por el momento ya hay varias compañías que anunciaron que permitirán a sus clientes, con boletos desde y hacia México, realizar cambios en la fecha de sus viajes sin costos adicionales. En Argentina, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, anunció la suspensión por 72 horas de los vuelos con México -una decisión que por ahora solo fue adoptada en Argentina y en Cuba- y un refuerzo de 20 millones de dólares al Ministerio de Salud para evitar un eventual ingreso al país del virus. A su vez las autoridades decidieron que todos los vuelos provenientes de Estados Unidos, Canadá y México -ahora suspendidos- pasen a operar en la Terminal B del Aeropuerto de Ezeiza y se dispuso que todos los empleados que ingresen o deban trabajar en esa terminal utilicen obligatoriamente guantes y barbijos. De manera preventiva el gobierno instaló además sensores en el aeropuerto para medir la fiebre de los pasajeros que llegan a la Argentina de la zona de riesgo. Entre las medidas anunciadas por el Gobierno se encuentra también la directiva a Migraciones para que controle el flujo de pasajeros de los últimos 20 días entre México y Argentina, que en promedio es de unas 11 mil personas semanales. Según Giovanni Bisignani, consejero delegado de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), la situación no habría podido producirse «en un momento peor» para las aerolíneas, «teniendo en cuenta todos los demás problemas económicos a los que se enfrentan las líneas aéreas», cuya caída de pasajeros a nivel mundial fue del 11,1% en marzo frente al mismo mes del año pasado. La retracción en la demanda, según los especialistas en turismo, fue inmediata, lo mismo que en las líneas aéreas, aunque aún es difícil predecir cuánto va a afectar al tráfico.