SUSPENSIONES EN AEROLÍNEAS ARGENTINAS: IDAS Y VUELTAS DE UNA NEGOCIACIÓN ENTRE ALIADOS POLÍTICOS QUE RECIÉN EMPIEZA. POR AHORA, CUARTO INTERMEDIO HASTA EL VIERNES 5

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El domingo era un simple rumor ya que no había nada oficial, pero era evidente que algunos si no todos los gremialistas ya lo sabían. Al punto que ese mismo día APLA sacó un comunicado declarando el “estado de alerta” del gremio y anticipando que el lunes la empresa estaría anunciando suspensiones de personal “bajo los términos del artículo 223 bis de la Ley de Contratos de trabajo, en línea con los realizados en distintos sectores de la economía tras el acuerdo CGT-UIA”. Y advertía el gremio que conduce Pabló Biró “que no iban a aceptar ningún tipo de desvinculación laboral encubierta”. Un dato por demás significativo durante ese fin de semana fue que a un grupo importante de empleados de Recursos Humanos que estaban en sus casas se les pedía presentarse el lunes en sus lugares de trabajo. Según lo que trascendía en ese momento era que la empresa iba a avanzar con retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas (algo que ya había hecho la gestión anterior, pero sin afectar a los sectores de Vuelo) y suspensiones temporales. Serían alcanzados entre 7.000 y 8.000 empleados sobre una dotación de 12.000. El lunes a primera hora la empresa convocó a una “mesa de trabajo” a los representantes de las seis asociaciones gremiales “para alcanzar un acuerdo que permita atravesar esta difícil situación” para destacar que el objetivo “era priorizar la asignación de recursos al mantenimiento de la flota y asegurar la cadena de abastecimiento”. El comunicado aclaraba que los trabajadores habían recibido los sueldos completos de marzo, abril y mayo (este último esta semana), pero anticipaba que quienes ingresen en la modalidad que estará vigente durante junio y julio cobrarán una asignación no remunerativa junto con el aporte normal a la obra social. En ese caso perderían adicionales como viáticos, horas flex, etc. El lunes se reunieron con la empresa los cinco gremios que conforman Sindicatos Aeronáuticos Unidos (APA, UPSA, APTA, APLA y UALA) y el miércoles AAA. Según quienes participaron de las reuniones la propuesta tuvo múltiples objeciones por parte de los gremios por la complejidad propia de la actividad (habilitaciones aeronáuticas, vencimientos, rotaciones de turnos, etc.), aunque reconocieron la crisis que vive la aviación a nivel mundial, de la que Aerolíneas no estaría ajena, por lo que se pasó a un cuarto intermedio hasta el viernes. Si bien esto es visto como un paso positivo en la empresa, Pablo Biró adelantó que no aceptarán una merma en el salario de bolsillo además de que no es aplicable a la actividad el acuerdo entre la CGT y la UIA sobre suspensiones y rebajas salariales durante la emergencia. Otro dirigente gremial prefirió la cautela: “Para que adelantarse. Hay que tener paciencia aún en los momentos más difíciles”.